La imposibilidad de perdonar es uno de los sentimientos más venenosos que tenemos en el cuerpo.

Hay dos teorías que afirman que ciertos órganos se ven dañados debido a una emoción específica. Por ejemplo, el resentimiento nace en un campo de energía ubicado en el plexo solar (en la parte baja del estómago).

“Una persona irritable, mal geniuda, resentida, ansiosa, definitivamente padecerá de gastritis, colon irritable, alteraciones en el metabolismo del hígado, colesterol y triglicéridos altos. Segun El Curso de Milagros, la única forma de ”reconciliarnos“ con nosotros mismos y nuestro organismo es a través del perdón, una forma de energía que se va purificando a medida que amamos a nuestro prójimo.

La herramienta que nos ayuda a perdonar, fundamentalmente, es la meditación, que enseña a percibir las energías que inyectan al cuerpo.

”A través de la meditación puedo comenzar a vivir y despertar el aspecto amoroso de las personas. Si medito, absorbo la energía divina y permito que circule a través de mi“, dijo el experto.

Si cada día siente un malestar diferente, hoy es el estómago; mañana, la gripe... dolor de cabeza, piense que posiblemente uno de sus centros energéticos tiene un desbalance.

Descubra cuál es el sentimiento que lo provoca y empiece a controlarlo. Ya verá como los malestares van disminuyendo a medida que usted se reconcilia consigo mismo.

Aprenda a perdonar

* Todos los seres humanos tenemos la capacidad de perdonar.

* El acto consciente de proyectar buenas intenciones y buenos deseos hacia nuestros semejantes es el perdón.

* Medite con todo su corazón sobre las razones que tuvo para resentir tantas cosas, y reconozca si usted tuvo que ver con eso.

* De ser posible, dígale a esa persona que lo perdone por el daño que le hizo, y si no, proyecte lo que quiere decirle y envíele su amor.

* Si cree que usted solo no puede purificar su alma, busque la ayuda indicada según su tradición, para que le permita limpiar los malos sentimientos impregnados en su cuerpo

Tu Mundo es como tu eres” obsérvate y compruébalo, y cuando lo aceptes,... busca el cambio.



Tere Gómez


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