¿Recuerdas el cuento de “el trenecito que podía”? Siempre había llevado cargas pequeñas, pero un día tuvo que llevar una mucho más grande. Habiendo tenido dificultad para comenzar a andar, el trenecito se daba ánimo diciéndose: “Creo que puedo, creo que puedo”. La pesada carga por fin se movió y eso ayudó a que el trenecito la pudiera llevar a la cima de una colina. Desde ese punto, el trenecito tuvo otra ayuda: la fuerza de gravedad, que hizo que rodara cuesta abajo sin dificultad con su carga, diciéndose con alegría: “Creí que podía, creí que podía y pude”.Este cuento a menudo es utilizado para dar ánimo a un niño o joven para que intente algo que parece difícil y contiene una gran verdad. Para poder lograr cualquier cosa, tenemos que pensar y actuar como que si pudiéramos. Cuando nos comportamos como que si un proyecto fuera posible, las leyes existentes se ponen en acción para ayudarnos. Cuando llegamos al punto de comportarnos como que si la acción ya estuviera lograda, recibimos todavía más ayuda.

Comportarnos “como que si” es una técnica utilizada por personas que han logrado grandes cosas en todos los tiempos y en todas las situaciones. Grace Moore quería ser cantante de ópera, pero su voz era de agradable soprano ligera, apropiada solamente para auditorios pequeños. Sin embargo, ella creía que su voz era apropiada para grandes auditorios y se entrenó para la ópera y llegó a ser una estrella de la Opera Metropolitana de Nueva York.

La técnica de “como que si” puede lograr todavía más de lo esperado Colón se comportó como que si pudiera navegar hacia el occidente desde España a la India y descubrió un nuevo mundo, América. También puede ser utilizada por dos o más personas en conjunto y logros aún mayores son posibles. Un puñado de hombres han caminado en la luna porque muchas personas se comportaron como si pudiera hacerse.

“Como que si” puede ser utilizado por cualquier persona en todas partes y en cualquier momento para cualquier cosa que ella desee hacer. Mi hermano nació enfermo y no esperaban que viviera, pero mi mamá actuó como que si fuera a vivir y lo hizo. Sin embargo, todavía era un niño débil, hasta que decidió que quería ser fuerte. Comenzó a comportarse como que si fuera fuerte y vigoroso y a la larga no solamente llegó a ser un campeón aficionado de lucha libre, sino luego profesional de éxito también. El es uno de los muchos hombres y muchas mujeres quienes han vencido problemas físicos para llegar a ser campeones al comportarse como que si pudieran correr, saltar, golpear la pelota con un palo de golf o con una raqueta de tenis tan bien (o mejor) que cualquier otra persona.

Animo, tu también puedes... Actúa como que si creo, en lo que piensas que no puedes hacer y comprobarás los resultados... Inténtalo!!!!. Nadie lo puede hacer por ti, es tu decisión.



Tere Gómez


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