Un lobo fue elegido rey entre sus congéneres y decretó una ley ordenando que lo que cada uno capturase en la caza, lo pusiera en común y lo repartiese por partes iguales entre todos; de esta manera ya no tendrían los lobos que devorarse unos a otros en épocas de hambre.

Pero en eso lo escuchó un asno que estaba por ahí cerca, y moviendo sus orejas le dijo: “Magnífica idea ha brotado de tu corazón, pero ¿por qué has escondido todo tu botín en tu cueva? Llévalo a tu comunidad y repártelo también, como lo has decretado”.

El lobo, descubierto y confundido, derogó su ley.

Si alguna vez llegas a tener poder de legislar, sé el primero en cumplir tus propias leyes.

Fábula de Esopo


Queridos Amigos:

No cabe duda de que no podemos efectuar cambios o mostrar un camino a los demás a menos que nosotros mismos estemos dispuestos a dar ejemplo de cómo hacerlo. Una vez más resuena en nuestros oídos aquella famosa frase que reza: “tus acciones hablan tan alto que no permiten escuchar lo que dices”. Si bien es cierto en nuestra cultura occidental nos hemos acostumbrado a ver a políticos, empresarios y aún religiosos que nos plantean leyes, proyectos e iniciativas que son plausibles, sus vidas contradicen de plano lo que dicen. Pero no tenemos por qué resignarnos a que ese sea el nivel de vida nuestro ni de nuestra comunidad. Atrevámonos a hacer la diferencia. Tu puedes... Lo que no hagas tú por ti, no lo podrá hacer nadie. El Poder está dentro de ti.

Tu Mundo es como tu eres, obsérvate y compruébalo, y cuando lo aceptes busca el cambio.



Tere Gómez


Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz