Lectura del santo Evangelio según San Mateo 20:17-23


En aquel tiempo, mientras iba de camino a Jerusalén, Jesús llamó aparte a los Doce y les dijo: “Ya vamos camino de Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, que lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día, resucitará”.

Entonces se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo, junto con ellos, y se postró para hacerle una petición. El le preguntó: “¿Qué deseas?”. Ella respondió: “Concédeme que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu Reino”. Pero Jesús replicó: “No saben ustedes lo que piden. ¿Podrán beber el cáliz que yo he de beber?”. Ellos contestaron: “Sí podemos”. Y él les dijo: “Beberán mi cáliz; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; es para quien mi Padre lo tiene reservado”.

Palabra del Señor.

Jesús va camino a Jerusalén, es decir, hacia el cumplimiento de su misión que es entregar su vida para el perdón de los pecados y la salvación de nosotros. Por eso llama aparte a los Doce, es decir, a aquellos que han sido testigos de su vida y su mensaje.

La misión de Jesús se cumple en plenitud en la muerte confiando en que Dios Padre no lo dejará allí sino que le devolverá la vida, lo resucitará. Este es también el camino de los cristianos, cualquiera que quiera seguir a Cristo sepa que va camino al sufrimiento, al rechazo, a ser un signo de contradicción en medio de una sociedad que se ha erigido a sí misma en Dios, quitando al Jesús de en medio de su corazón.

Por ello también te pregunta como a los hijos de Zebedeo: ¿Podrán beber del cáliz que yo he de beber?. Jesús sabe que el seguirlo implica beber este cáliz de dolor e incomprensión, de soledad y de aparente fracaso, de sufrimiento y de oscuridad, ¿estás dispuesto a beber el cáliz que Dios tenga preparado para ti apoyado solo en Dios?. Quien no esté dispuesto a beber ese cáliz no se puede llamar cristiano ni entenderá los misterios del Reino.


Germán Alpuche San Miguel

« EL EVANGELIO DE HOY »

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz