Todo el glamour se exhibe cada siete días, en las recepciones sociales, con gente que posa para nuestra cámara, vistiendo diseños clásicos y colores vivos de la temporada creados para gozar de un buen ambiente social.

Los fines de semana se hicieron para disfrutarse y gozar de los mejores eventos que ocurren en la ciudad, donde los salones sociales se adornan de flores para recibir a los asistentes, disfrutar de la velada mágica y celebrar toda la noche.

En familia, con amigos, en pareja, siempre es ideal para dar una vuelta por la ciudad. Sorpresas, novedades, lugares lujosos, eventos glamorosos, actividades nocturnas, donde destellan la elegancia, la sofisticación y finura que diferencia a los orizabeños.



Laura Arely Apale

El Mundo de Orizaba