¿En qué consistió esta actividad?

“Lo primero que hicimos fue el contacto con diversas personas voluntarias, se hicieron recolecciones en diversas escuelas a las que se les pidió ropa invernal en buen estado y que ya no ocupen los donadores, ya que en aquellas zonas las temperaturas son muy bajas llegando a presentarse heladas con frecuencia. Logramos conseguir un total de cien chamarras, a su vez también buscamos quienes nos donaran dulces, también material didáctico para facilitar a las maestras y a los pequeños la forma de enseñar y aprender en clases. Ya por nuestra parte entre todos los socios, armamos varios aguinaldos, también llevamos comida para convivir y cuatro piñatas pues también les organizamos a los niños su posada; una psicóloga se sumó a la actividad apoyándonos con un show de risoterapia para los niños, esto fue muy divertido para ellos”.


¿Qué tipo de necesidades ves en cada zona y cómo exhortas a la gente a sumarse con un granito de arena?

“Una de las cosas de la que nos hemos dado cuenta, es que, existen muy buenos corazones, asociaciones y personas que tienen muchas ganas de apoyar en cuestión material y de algunos regalos para todas estas personas; pero muchas veces estos niños de las cosas hogares u orfanatos, lo que más desean es que nosotros convivamos con ellos, que tengamos una actividad que les asemeje como una familia, el participar de manera activa y de frente a las necesidades de los niños, no solo consiste en llevarles fríamente un dulce o un juguete, sino darle tiempo de calidad y de todo corazón”.


¿Qué mensaje de esperanza das a todas las personas en este 2018?

“Primero que nada decirles a todas las personas que no están solas, que a veces pensamos que el mundo está muy corrompido, que el mundo no tiene gente buena, pero en el camino uno se va encontrando gente buena que da de sí antes de pensar en sí, gente que no se tienta la mente para poder dar una ayuda, simplemente lo dan de corazón sin recibir algo a cambio. Entonces, decir simplemente que no están solos, que los buenos somos más, y sobre todo comprenderlo para no pensar que el mundo ya no tiene remedio, pues la gente buena abunda en este mundo”.



Enrique Pliego Torres

«Presidente deñl Club Rotary»