El Cairo.- Los combates se reavivaron hoy en varios lugares del norte de Siria y prosiguieron, con menor intensidad, en el extrarradio de Damasco, mientras se vive una calma relativa en las zonas en tregua del sur del país.

La provincia de Alepo, en el extremo norte del país, fue escenario de combates entre las fuerzas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, y los rebeldes y facciones islámicas, por un lado; y entre fuerzas turcas y kurdosirias, por otro.

Turquía disparó proyectiles contra la localidad de Afrín, de mayoría kurda, y otros pueblos de la zona, cercana a la frontera turca, según activistas y fuentes kurdas.

Esa región está bajo el control de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG, en sus siglas en kurdo), una milicia considerada terrorista por Ankara por su vinculación con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y que forma parte de la alianza armada que combate al grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Al Raqa.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, la artillería turca causó varios heridos, algunos de ellos graves, con sus ataques, aunque no confirmó el número de víctimas.

Las YPG aseguraron que respondieron a la agresión turca y consiguieron matar a tres soldados enemigos y herir a otros cuatro, pero esa información no ha sido confirmada por otra fuente.

En el extrarradio de Alepo, la mayor ciudad del norte del país, que estaba en relativa calma desde que la conquistara el Ejército sirio el pasado diciembre, también se produjeron combates esporádicos entre grupos islamistas y las fuerzas gubernamentales, aunque por el momento no se han ofrecido informaciones sobre víctimas.

Las afueras de Damasco vivieron hoy un nuevo día de disparos de artillería y combates entre las fuerzas gubernamentales y la facción Legión de la Misericordia, vinculada a la exfilial de Al Qaeda.

Estos se enfrentaron en la localidad de Ain Tarma y en el vecino distrito de Yobar, ambas en la región de Guta Oriental, el principal bastión opositor en la zona de la capital, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que no informó del número de víctimas.

Otro bombardeo, llevado a cabo el viernes en esta zona, causó la muerte a al menos 18 civiles en Ain Tarma, según el último recuento de la ONG, que señaló que se trata de la peor masacre en esta zona en varios meses.

Los bombardeos de los aviones gubernamentales también impactaron hoy en áreas controladas por los rebeldes en la región de Qalamún Occidental, cerca de Damasco y limítrofe con el territorio libanés, según la organización.

Estos enfrentamientos se producen mientras en el sur de Siria se cumplió el sexto día de tregua, en virtud del acuerdo alcanzado entre Rusia, Estados Unidos y Jordania y que se aplica concretamente a las regiones de Deraa, Al Quneitra y Al Sueida.

Según el observatorio, las violaciones a la tregua, frecuentes en los primeros días, han ido disminuyendo y este sábado solo se registraron algunos sucesos esporádicos.

Entre ellos, los activistas del observatorio registraron el lanzamiento de dos proyectiles de artillería, por parte de las fuerzas gubernamentales, en la localidad de Al Harak, al oeste de Deraa, sin que se registrasen víctimas.

Estos sucesos se producen un día después de que concluyera la última ronda de negociación de paz en Ginebra, al cabo de la cual, el mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, dijo que en la próxima ronda pedirá al Gobierno de Damasco que aborde el proceso político necesario para poner fin al conflicto.

Esa ronda se celebrará previsiblemente en septiembre y De Mistura afirmó que hará esfuerzos para que los delegados gubernamentales y opositores se sienten en la misma sala, algo que hasta ahora no ha ocurrido, puesto que han mantenido contactos indirectos a través del mediador. EFE