Sentir empatía y una inevitable atracción por un hombre que disfruta destrozando cráneos y destruyendo psicológicamente a los débiles es reprensible. Sin embargo, a Jeffrey Dean Morgan provoca eso a su paso con gran facilidad.

El actor fue el elegido para dar vida a Negan en la séptima temporada de The Walking Dead e hizo su entrada triunfal al masacrar a batazos a dos personajes muy queridos por los fans.

De inmediato, la audiencia se volcó en comentarios llenos de desprecio y odio hacia el histrión, pero, paralelamente, sumó una legión de seguidoras que lo encuentran atractivo.

Y es que, si algo ha demostrado Morgan a lo largo de su carrera, es que tiene un don nato para meterse en la piel de hombres rudos y siniestros, pero con carisma.

“Me gusta mucho interpretar a tipos que son complejos, que tienen problemas internos y que no son buenos al cien por ciento. Hago eso para no aburrirme y porque creo que a la gente le gusta cómo lo hago.

Nunca veo a mis personajes como villanos. Negan no es un villano. Para mí, es un hombre que ha sabido sobrevivir a ese mundo apocalíptico gracias a una teoría y a su apego a las reglas de vida”, dijo el actor.

Originario de Seattle, Washington D.C., Morgan estuvo muy cerca de dedicarse a los deportes, pues fue una joven estrella del futbol en su universidad y capitaneó al equipo de basquetbol de Skagit Valley.

Sin embargo, debido a una lesión en la pierna, sus intereses se encaminaron a la actuación, carrera en la que desde el inicio interpretó papeles de macho alfa que derrite a las mujeres.

En su primer filme, Uncaged (1991), el actor dio vida a un violento padrote. A lo largo de la década de los 90, se pulió dando vida a gángsters, asesinos seriales, abogados corruptos y a un biólogo poco ortodoxo.

“Hay cierto tipo de personajes que me persiguen. Aunque muchas veces yo no los busque, ellos llegan a mí. Quizás es mi tipo de rostro o mi forma de ser, no sé”, reflexionó el actor.

En el nuevo milenio, el actor se afincó principalmente en la televisión, con papeles pequeños pero importantes en series como E.R., Walker, Texas Ranger, The Practice, C.S.I. y Star Trek.

Tras 15 años en el medio, la fama finalmente tocó a su puerta al conseguir al hilo tres personajes importantes y permanentes en series de gran éxito, como Grey’s Anatomy, Weeds y Supernatural, por allá de 2005.

Curiosamente, estas tres participaciones le exigieron explorar una faceta más amable y bondadosa, misma que terminó por conquistar cientos de corazones gracias al filme romántico Posdata: Te Amo, en el que logró que Hillary Swank volviera a creer en el amor.

Pero dicen que árbol que nace torcido... y pronto Morgan estaba de vuelta en sus papeles rudos y enfermizos: el más famoso de éstos el de El Comediante en la cinta de culto Watchmen (2009) al cual muchos comparan con su tan odiado Negan.

“Mientras más envejezco, me he dado cuenta del enorme privilegio que tengo de poder trabajar en este medio e industria. Creo que, hoy más que nunca, amo mucho lo que hago”, finalizó.


Agencia Reforma