Zapoapan, Ixtaczoquitlán.- La fuga de combustible de los ductos de Pemex del pasado martes en la comunidad de Zapoapan causó un fuerte alarma entre los vecinos puesto que temían morir asfixiados en el interior de su hogar por el intenso olor a gasolina. Los ciudadanos afirman que la fuga no fue sellada pues continúa el intenso olor.

Los vecinos de las secciones como Río Blanco, Metlác, Chicahuaxtla y Rancho Nuevo narraron que después de lo ocurrido, el olor de combustible estaba en el aire y en el interior de su hogar, el cual persistió toda la noche.

Una habitante de la sección de Rancho Nuevo, que pidió el anonimato, dijo que su casa se encuentra como a un kilómetro y medio del terreno donde se registró la fuga y que por el intenso olor se tuvo que ir a casa de su hermano para que no estuvieran respirando ese olor y tener el riesgo de morir asfixiados.

“El agente municipal nos sugirió que nos fuéramos porque con el simple hecho de quedarnos dormidos nos podíamos morir”, dijo. Cerca de la zona hay tres viviendas donde hay niños y que por medidas de seguridad se tuvieron que ir de su casa porque olía a gasolina.

Comentó que el personal de Protección Civil no emitió alguna medida de seguridad para los habitantes y hubo personas se desmayaron por el intenso dolor que existía.

“Nosotras tenemos miedo de que más adelante pueda ocurrir otra fuga donde más personas resulten afectadas, pero no podemos hacer nada”, dijo un vecino del lugar.

Los vecinos mencionaron que las personas que fueron a sellar no la taparon bien el tubo puesto que continua húmedo el lugar, lo que está provocando que los colonos se lleven el combustible que se encuentra regado en las zanjas y si no se repara la fuga se van a poner en peligro más vidas, ya que por el olor les está dando vómito, dolor de cabeza, náuseas y la nariz les arde por estar inhalando por el combustible.


DE LA REDACCIÓN

EL MUNDO DE ORIZABA