Ciudad Mendoza.- A pesar de la discapacidad que sufre producto de un accidente automovilístico, todos los días sale a vender poemas de su autoría a las calles y pese a que la población no muestra mucho interés por la poesía, afectando esto su economía, sale cada día a las calles con la convicción de que podrá llevar el pan a su casa.

Para Mauro Flores Martínez fue difícil adecuarse a su condición física, se desempeñaba como ingeniero en electrónica, pero en 1994 sufrió un accidente automovilístico que lo llevó a estar en coma seis meses, no obstante, con el tiempo fue adaptándose a una nueva realidad que le permitiera sacar adelante a su familia, “He superado mi discapacidad, me cuesta trabajo moverme, pero sigo adelante”.

Mauro tiene dos hijos, uno se encuentra finalizando la secundaria, mientras que su hijo menor cursa el segundo año de secundaria.

Debido a que tiene dificultades para caminar y hablar, Mauro se instala en diferentes calles de Orizaba y Ciudad Mendoza para vender poemas , también realiza la venta de libros y discos donde vienen recopilados los cerca de 33 poemas que a lo logrado escribir.

“Parece ser fácil ser padre, pero es lo más difícil por la responsabilidad, por el ejemplo que se les debe dar, ellos van hacer lo que vean que nosotros hacemos, si los dejamos abandonados ellos nos van a abandonar, si les construimos a las para volar ellos aran lo mismo y volaran para cumplir sus sueños y esa es la mejor satisfacción, verlos felices y cumpliendo sus sueños sabiendo que uno fue el que los apoyo”.

Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba