Zapoapan, Ixtaczoquitlán.- Ante el derrame de combustible de un poliducto de Pemex pobladores provenientes de Campo Chico, Campo Grande, Fresnal, Valle de Tuxpanguillo y Orizaba hacen la extracción del hidrocarburo del lugar donde se originó la fuga gasolina el pasado martes. Sin importar el riesgo que representaba inhalar los gases tóxicos, tanto los adultos como los niños llevaban la gasolina en garrafas.

Las personas que acudieron a extraer la gasolina del terreno y el zanjón, caminaban cerca de 500 metros para llegar al primer punto, y cerca de un kilómetro para llegar al otro sitio donde se tenía que bajar al río, el cual se encontraba resbaloso por el agua que las misma persona iban dejando, aunque los infantes que llegaron llevaban una mochila para trasladar el hidrocarburo.

Vecinos de la sección Rancho Nuevo, quienes omitieron su nombre por medidas de seguridad, aseveraron que desde que ocurrió el derrame gasolina en el poliducto sobre el kilómetro 440-850 de la Línea de Estación de Bombeo Zapoapan, personas de otros lugares comenzaron a llevarse el hidrocarburo del zanjón y del terreno donde se encuentra el tubo de Pemex.

Mencionaron que  “después de que el personal de Protección Civil y autoridades municipales dejaron el lugar, las personas provenientes de otras comunidades comenzaron a llegar en vehículos privados y en taxis para llevarse el combustible de la fuga”, así como también agregaron que se hizo un fila en la calle Sur 6 del barrio Rancho Nuevo, pero como olía a gasolina les pidieron que se fueran a estacionar a otro lugar.

A pesar de que se había acordonado el terreno donde se registró la fuga por medida de seguridad, las personas que arribaron al sitio se estuvieron llevando el resto del combustible que aún quedaba en ambos  sitios, sin embargo en el “zanjón”, como es conocido por los habitantes, había cerca de 30 personas acarreando el hidrocarburo. En el lugar se podía observar niños, jóvenes y adultos que estaban llenando cubetas, galones y botellas.

Así como también cerca del terreno donde se originó la fuga, los automovilistas estaban llenando el tanque de su vehículo para ya no ir a cargar a una gasolinera. Cabe señalar que las personas caminaban cerca de un kilómetro para llegar al “zanjón”, pero a 200 metros había otro lugar donde aún olía a gas.

Por otra parte, el derrame del hidrocarburo no sólo afectó a las personas sino también a la flora y fauna puesto que los tacuachas y perros, entre otros que se encontraban cerca resultaron muertos por el plomo y gases tóxicos.

Ayer, no había presencia de autoridades preventivas, las áreas acordonadas fueron sobrepasadas por la población que prefirió extraer el combustible que estaba en las zanjas de Zapoapan.

 

MINIMIZAN pELIgRO

El martes pasado, un hombre falleció por intoxicación tras una fuga de gasolina. Ayer los poblado-

res siguen extrayendo el combustible a pesar de los riesgos que implica el aspirar los tóxicos, pues saben el costo del hidrocarburo en el mercado.

 

DATO

II Pobladores de diversas comunidades se llevaron el combustible que quedó en los zanjines tras la fuga del pasado martes. Aunque en algunos casos prevalece el miedo a un incendio o intoxicación.

 

De la Redacción