Región.- “Somos migrantes, no somos criminales, somos trabajadores internacionales, ¿por qué nos matan, por qué nos matan, por qué nos asesinan?, si somos la esperanza de America Latina; manchada de rojo está en la frontera, por que ahí se mata a la clase obrera”.

“Que viva México, Centroamérica, El Salvador, Guatemala y Honduras, si Zapata viviera con nosotros estuviera”, frases que se les escuchó repetir los más de 300 centroamericanos que viajan en la Caravana del Viacrucis de Refugiados Migrantes a su paso por Orizaba y Río Blanco.

Después de 3 años de que el número de migrantes diminuyó, ayer se observó un gran número de personas viajar en la “Bestia”, la cual vuelve a ser usada como medio de transporte masivo de migrantes centroamericanos.

El viacrucis salió el 9 de abril entre los límites del estado de Chiapas y Guatemala, las mujeres partieron en camionetas y los hombres por tren; esto con la finalidad de divulgar y se frene la discriminación y la violencia a migrantes a su paso por territorio mexicano, y para ello una comisión de migrantes serian recibidos por integrantes del senado de la República Mexicana.

Minutos después del mediodía de ayer, en Tierra Blanca, los migrantes abordaron el tren con dirección a la Ciudad de México; fueron más de cuatro horas de viaje para llegar a la ciudad de Orizaba en donde familias de la parroquia de San José les prepararon comida para entregarles.

La primer parada fue a unos metros de la estación de Ferrosur de Orizaba, siendo algunos de los migrantes y representantes del Viacrucis solicitaron el permiso para permitirles seguir abordo, cruzar la estación y continuar su viaje, a lo cual accedieron.


Reciben comida y

agua embotellada

El tren avanzó, y a la altura de la colonia Modelo se detuvo otros minutos, tiempo que aprovecharon algunos para descender y acercarse por la comida y agua embotellada que algunas personas altruistas y de la parroquia de San José y capilla de la colonia Lourdes juntaron para obsequiarles.

“Venimos a apoyar en esta trayectoria, soy parte de la solidarización de todos los demás, los fieles hicieron tornas y conseguí 240 botellas de agua y se las entregamos”, reconoció la madre Carmen Alcántara Hernández, Misionera.

El activista Cristóbal Sánchez aprovechó para agradecer la comida que obtuvieron a su paso por la ciudad, “muchas gracias por la comida, ya comieron algunos, otros la guardaron para más arriba, ahí vamos subiendo y muy agradecidos, la gente de los pueblos gustosa, nos dicen adiós, nos dan ropa agua y ahí vamos subiendo”.

Después las 18:00 horas, el silbado del tren anunciaba su salida, y todos a bordo se preparaban para continuar con su viaje. Algunos preparaban bolsas grandes de plásticos pues se empiezan a sentir la caída de gotas de lluvia.

Es de señalar que esta caravana va acompañada de los integrantes de la Asociación Civil “Pueblos Sin Fronteras”.



LUCY RIVAS A.

EL MUNDO DE ORIZABA