Ciudad de México .- Una niña camina sola por las calles de una gran ciudad. Si usa harapos, ¿será visible para el resto de transeúntes?

No, solamente la miran cuando le cambian de ropa e incluso logra que varias personas le pregunten si está bien.

El nuevo video del Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef) intenta que prestemos atención a nuestros prejuicios, que, por desgracia, ni siquiera la inocencia infantil puede vencer.

La grabación, publicado en los diferentes perfiles de la Organización, alcanzó hasta el momento más de 6.6 millones de reproducciones.

En el clip vemos a Anano, de seis años de edad, que se enfrenta dos situaciones muy diferentes mientras se encuentra sola en una plaza de Tiflis, la capital de Georgia.

Primero, cuando luce un bonito abrigo y un lindo peinado, recibe la ayuda de los transeúntes, que se interesan por su estado.

Después, el equipo de rodaje cambió el aspecto de la menor por el de una persona sin hogar, mucho más descuidado y sin ropa cara.

A pesar de ser la misma niña, se vuelve invisible.

La diferencia de actitud se hace más patente al hacer la prueba en un centro comercial: cuando la protagonista parece tener recursos económicos, los clientes de la cafetería en la que se encuentra hablan con ella e invitan a que se siente en sus mesas.

La versión pordiosera de Anano recibe rechazo y malos tratos, hasta el punto de tener que parar el rodaje ante los llantos reales de su protagonista, según aseguran en el video.

"Esto es lo que sienten millones de niños todos los días. Tú puedes ser parte del cambio".

El anterior es el lema de esta campaña de Unicef, que llega a las redes sociales poco después de que el fondo de la ONU publicara un estudio titulado "El Estado Mundial de la Infancia 2016".

Las cifras de dicho documento son desoladoras: casi 70 millones de niños morirán debido a causas evitables, 167 millones vivirán en la pobreza y 750 millones de mujeres se habrán casado siendo aún niñas en 2030.

No se trata de culpabilizar a nadie, explicó Unicef en sus redes, sino de concienciar con un medio visual sobre la inequidad.

En resumen, hacer de Anano el rostro tras el dato.

Las grabaciones como esta que muestran realidades sociales a partir de experimentos rodados con cámara oculta sigue siendo una tendencia que se viraliza en las distintas plataformas de internet y que en los últimos meses han usado también Acnur y Médicos sin Fronteras.

Ahora falta que además de ser virales ayuden a los que lo necesitan.