Veracruz.- Veracruz vivió una semana violenta con 19 personas asesinadas por el crimen organizado y en tiroteos entre fuerzas de seguridad y grupos delincuenciales, de acuerdo a reportes oficiales.

Este viernes cinco personas fueron acribilladas y dos más resultaron heridas en un ataque armado en el puerto de Veracruz, donde varios sicarios atacaron a los asistentes de una fiesta que se celebraba en un domicilio particular.

Entre los fallecidos se encuentra un dirigente gremial de transporte de la ciudad de Coatzacoalcos, Juan Carlos Proth, y dos excapitanes del Ejército Mexicano que trabajaban de escoltas.

Entre las víctimas contabilizadas desde el lunes y hasta el sábado se encuentra también un activista en búsqueda de personas desaparecidas, un exalcalde y un jefe policiaco, además de los dos exmilitares y el líder obrero asesinados este viernes.

Según reportes policiacos, en los municipios de Poza Rica, Córdoba, Soledad de Doblado y Veracruz ocurrieron enfrentamientos armados entre policías y delincuentes, ataques contra civiles y ejecuciones relacionadas con el narcotráfico.

El hecho que más conmocionó a la población fue el asesinato de José Jesús Jiménez Gaona, integrante de la Brigada Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

Fue en el municipio petrolero de Poza Rica, donde el activista, quien buscaba a su hija de 23 años desaparecida desde el 2011, fue atacado por un comando armado.

El hombre murió en el lugar de los hechos y su esposa quedó gravemente herida.

El acto fue hoy condenado "enérgicamente" por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que se sumó al pésame ya expresado por entidades como Amnistía Internacional (AI).

En esa misma región, integrantes de la Fuerza Civil protagonizaron tres tiroteos con grupos delictivos que dejaron un saldo de ocho personas muertas.

En el municipio de Córdoba, un grupo de ocho sicarios atacó un taller mecánico, asesinando a cuatro personas.

Entre las víctimas se encontraba el ex presidente municipal de Tezonapa, Julio César Sánchez, y su esposa Margarita Pérez, así como su sobrino Flavio Heredia.

La ola de violencia incluyó la aparición en una carretera de los restos de un delegado de la Policía Estatal en La Antigua.

El cuerpo estaba maniatado de pies y manos, presentaba huellas de tortura y se halló envuelto en bolsas negras de basura que contenían un mensaje atribuido al narcotráfico.

El incremento de la violencia en Veracruz surgió a partir del 2007 cuando tres cárteles de la droga (Los Zetas, del Golfo y de Jalisco Nueva Generación) comenzaron a disputarse a fuego y sangre el control territorial y las rutas de paso de drogas y migrantes. EFE