Río Blanco.- Un pequeño de 8 años de la Escuela Primaria Vicente Guerrero en Río Blanco presuntamente fue víctima de bullying por parte de sus compañeros, ocasionándole heridas en la nariz y un diente roto; ante ello, por parte de la institución se deslinda de los hechos y señala que solo fue un accidente en la clase de Educación Física. 

Los hechos ocurrieron el pasado viernes 2 de septiembre, cerca de las 10:00 hora, en donde los niños de 3 grado salieron al patio a tomar la clase de educación física, en donde los padres del menor agredido señalan que el profesor José Fidel Barradas solo se limitó a indicarles que corrieran alrededor del patio y dejarlos sin supervisión alguna. 

Lo que presuntamente originó que tres pequeños empujaran y golpearan en la espalda y cabeza al menor, tirándolo y cayéndole encima lastimándose la nariz y el labio, además de la ruptura de un diente superior.

De tal hecho no le brindan los primeros auxilios correspondientes ni se le fue notificado a la madre . 

A las 12:30 horas cuando empezaron a salir los niños y al observar que no salía el pequeño, su hermana se asomó y logro verle lastimado, avisándole a la madre que esperaba afuera, al ingresar pidió explicación y solo le señalaron que había sido un accidente y que el diente podría ser reparado. 

La mamá molesta con los docentes decidió interponer una denuncia ante la Procuraduría de Justicia por la omisión de cuidado, negligencia  y la presunta prepotencia con la que actuaron los profesores y la directora. 

 En entrevista con la directora de la primaria Vicente Guerrero, Nieves Hernández Huerta, reconoció que la versión de los hechos es errónea, “no es caso de bullying, es un accidente que surgió en clase de educación física, el niño llevaba agujetas desatadas y se cayó”, explicó. 

Reiterando que el incidente no tiene nada que ver con el bullying, solo que al caerse se pega en el labio superior y se le astilla un diente unos 2 milímetros, y se le raspa la nariz, “es un diente que ya viene saliendo mal, superficialmente chueco en su incisivo central”, aunó. 

En ningún momento se le intentó ocultar a la madre lo ocurrido, y reconoció que si hubo una omisión de información oportuna, y en su momento no se le notificó, pero no es al extremo que en su momento declaró la mamá.  

El pequeño sigue asistiendo a la escuela y refiere que no existe ningún otro niño involucrado, todos se encuentran en clases y el docente tiene el 98% de presencia. 

La declaración oficial la van a dar los profesores una vez que el abogado la tenga lista, por lo que refirió reservar más datos para no entorpecer la investigación del caso. 

 

II LUCY RIVAS A.

EL MUNDO DE ORIZABA