Ocoyoacac.- Por segunda ocasión en su sexenio, el Presidente Enrique Peña Nieto eligió su tierra natal para celebrar su cumpleaños.

Ahora se registró, manifestó, una coincidencia: la visita número 50 al Estado de México coincidió con su llegada a los 50 años.

No hubo mariachi, pero desde que llegó a la Autopista La Marquesa-Toluca, unos 3 mil invitados, movilizados por el Gobierno federal y el estatal, le cantaron Las Mañanitas.

Peña recibió como obsequio un pastel de chocolate con vainilla y su esposa, Angélica Rivera, lo ayudó a partirlo. Estuvieron presentes su mamá, hermanos y sobrinos, no así sus hijos.

"Yo seré feliz en la medida que México sea feliz, ese es mi deseo, que hoy aquí al apagar estas velas sea para realización y concreción de la felicidad de todos los mexicanos", dijo.

Reforma