Redacción.- “Mamá, unos señores me robaron, me llevan, me acaban de subir a una camioneta, ven por mí, apúrate”.

Este es parte de los diálogos videograbados en el Dormitorio 7 del Reclusorio Norte de la Ciudad de México con el que se exhibe como presos usan teléfonos celulares para extorsionar, en complicidad con custodios del penal capitalino.

Esto forma parte de 30 horas de grabaciones en video a las que tuvo acceso el canal Imagen Televisión y que, según dijo el periodista Ciro Gómez Leyva fueron tomados por los mismos reclusos.

En las imágenes se ve como los internos, usando smartphones y manos libres, actúan sus voces con llanto para pedir dinero que les permita ser “liberados”. En un momento se ven hasta tres reclusos usando tecnología.

El tipo de denuncia, llamada al interior del penal como “El Chillón” es realizada mientras dentro de la cárcel se vive cotidianamente y es realizada a la vista de otros reclusos y custodios.

En otro momento del video, un recluso al que identifican como “El Bombón”, pide “rescate” de la siguiente manera: “A ti te voy a decir una cosa, sigue las indicaciones como te las voy a dar para que yo te pueda entregar a tu hija hoy mismo sin hacerle daño, yo no lo quiero hacer persona en contra tuya o de ella”.

En la edición nocturna del pasado martes, el noticiario de Imagen Televisión exhibió también como un presunto recluso negocia con un custodio del Anexo 8 de nombre Crispín, la posibilidad de ingresar un teléfono para extorsionar, usando esta palabra sin menor simulación.

“Para un fon para, digamos para extorsión, cuánto se tiene que dar de caseta”, pregunta el recluso y Crispín responde “Uno y medio, dos varos por turnos”, se ve en un video.

Esto es, explicó la reportera de Imagen Míriam Moreno, un preso paga 150 pesos por turno por usar un celular, la ganancia que logran los extorsionadores es de mil a los 300 mil pesos y el 90% de los casos lo hacen en la modalidad de “El chillón”

En el reporte se informa que Crispín aún labora en el penal y se identifica a otros custodios como Márquez, Ismael y Jalapillo que también se benefician de estas actividades.

Según cifras oficiales, ha y una denuncia por extorsión cada hora y media en México.