CIUDAD DE MÉXICO .- Aunque se documentó que médicos de hospitales públicos y privados han diagnosticado de manera equivocada a niños con acidosis tubular renal (ATR), e incluso se diseñó una guía médica para evitarlo, el error continúa realizándose.

De acuerdo con un estudio publicado en 2016 en la revista científica Arch Latin Nefr Ped, de 170 niños diagnosticados con ATR, sólo en tres se confirmó que tenían la enfermedad.

La mitad había sido diagnosticada erróneamente en el Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG) y el resto en otras instituciones públicas y privadas, reveló la investigación de Mara Medeiros en el Laboratorio de Investigación en Nefrología del propio HIMFG.

La ATR es una enfermedad que ocurre cuando los riñones no eliminan apropiadamente los ácidos de la sangre hacia la orina, por lo que demasiado ácido permanece en la sangre.

En entrevista, la experta aseguró que, después de la investigación y de que se había diseñado un protocolo de atención para disminuir el sobrediagnóstico equivocado, la falla se mantuvo.

En 2017 revisó a 140 niños con diagnóstico de ATR y ninguno tenía la enfermedad, aseguró.

"El año pasado no encontré una sola acidosis tubular renal verdadera. Existe ya una guía de acidosis tubular renal, pero no la siguen", lamentó.

La nefróloga y un equipo de investigadores detectaron que, a partir de 2003, aumentó el diagnóstico de ATR en hospitales públicos y privados del País.

De acuerdo con el estudio publicado, los médicos detectaban la detención de crecimiento de los niños como síntoma de la enfermedad cuando en realidad se debía a deficiencia alimenticia, en la mayoría, o a causas más serias que no son atendidas en forma oportuna por perder tiempo con un diagnóstico equivocado de ATR.

"Todas las semanas en mi consulta privada veo de tres a cinco niños con falsas acidosis que vienen de diferentes sitios", detalló.

En los casos confirmados de ATR se han realizado estudios genéticos e incluso se encontró una nueva variante mexicana, explicó; algunos de estos casos fueron publicados en la revista Molecular Genetics & Genomics en 2016.

Medeiros advirtió que los niños con falsos diagnósticos suelen ser tratados de forma equivocada con exceso de sales, para corregir el presunto estado ácido de su cuerpo, por lo que pueden sufrir irritación de tubo digestivo, gastritis, vómito, hipertensión y desarrollar piedras en el riñón.

"Hay niños que han tenido incluso sangrado del tubo digestivo", señaló.

Según el estudio, tan sólo en la consulta externa de Nefrología del Instituto Nacional de Pediatría, el 18.7 por ciento corresponde a casos de ATR, además de un número indeterminado de pacientes de la consulta externa de Gastroenterología y Nutrición del mismo hospital.

"La metodología diagnóstica no se apega a la literatura internacional", concluye la publicación.

[[¡Confunden falta de vitamina D con ATR!]]

A los 10 meses de edad, Sofía tenía bajo peso y estatura, y fue diagnosticada con ATR; sin embargo, Gabriela Frías, su mamá, buscó una segunda opinión. Así, médicos descubrieron que la bebé sólo tenía deficiencia de vitamina D.

La pediatra de un hospital privado sospechó del mal raro y canalizó a la bebé con un nefrólogo pediatra.

"La especialista nos pidió exámenes de sangre y nos dijo que su perfil correspondía a la acidosis tubular renal y le parecía bastante claro y que el tratamiento eran citratos.

"Había leído que los citratos podían ser muy agresivos para el estómago, y la doctora (del Hospital Ángeles México) me dijo que sí, pero que teníamos que ver cómo iba reaccionando la niña", relata Frías.

Decidió solicitar una segunda opinión y contactó a la Fundación para la Acidosis Tubular Renal Infantil Mexicana (Funatim), que cuenta con un protocolo para confirmar o descartar este padecimiento.

"En una mañana, un equipo de cinco o seis médicos le hicieron un montón de estudios.

"No tenía ATR, sino deficiencia de vitamina D", cuenta.

Para Gabriela Frías, se trata de una situación muy grave por los efectos adversos que provocan los citratos y por la angustia que experimentan los papás ante un diagnóstico erróneo, y advierte que se trata de una problemática frecuente.

"En la guardería donde estaba mi hija anteriormente nos dijeron: 'Aquí tenemos un montón de niños que toman citratos'. Había como 10 niños que tomaban citratos. Al hijo de una amiga también lo diagnosticaron mal, tomó citratos y se le estaban cayendo los dientes", comparte.

Según la Funatim, en los últimos años se ha registrado un incremento alarmante de niños con falsos diagnósticos de ATR en México.

"La Funatim alertó en 2012 este problema y, desde entonces, hemos organizado cursos para que los médicos se actualicen en temas de nefropediatría. La ATR es un síndrome y una enfermedad rara en el mundo (un caso en un millón).

"En el transcurso de cinco años, (la Fundación) sólo ha podido encontrar 12 casos de ATR en México (diciembre de 2015)", según reporta la página del organismo.

REFORMA