México .-Margarita Zavala se deslinda de José Antonio Meade, recién ungido candidato presidencial priista y amigo de panistas. Agradece el apoyo de su esposo, Felipe Calderón, pero advierte que las decisiones las toma ella y considera que la mejor carta de presentación es su trayectoria pública.

La aspirante independiente resalta el valor del ex Presidente Felipe Calderón en el combate al crimen organizado, y lo contrasta con "las amnistías" y las erróneas pretensiones de querer administrar el problema de la violencia pública.

Dos meses después de haber renunciado a la militancia, la ex panista asegura que no declinará en favor de Meade, que no será candidata testimonial y que aparecerá en la boleta de 2018.

Sostiene que antes de salir del PAN se reunió con el dirigente del blanquiazul, Ricardo Anaya, a quien le dijo 'gáname en la interna', y él respondió que la decisión sobre la candidatura presidencial se tomaría en el Frente.

¿No fue un error haber renunciado?

No, no. Un error hubiera sido contrariar mis principios y mis convicciones. Hubo cooptación de los órganos del partido, las decisiones ya no se discuten, se ha perdido el sentido del debate y la posibilidad de decisión.

¿No complica su posibilidades la candidatura de Meade?

No, porque es el PRI. Él dice que lo hagan suyo, pero es de ellos. Representa todo contra lo que he luchado. Llevo años en la oposición al PRI.

Él colaboró con Calderón, con Peña Nieto y es lógico que, además buscar el voto duro del PRI, va a buscar el voto de panistas y le puede quitar votos.

No es así. Para mí es un priista. En todo caso, en la parte electoral todos vamos a buscar los votos de todos.

Senadores calderonistas han expresado su júbilo por el destape de Meade.

Allá ellos. Lo que no podemos hacer es separar al candidato del partido que representa. ¿A quién representa el candidato del PRI? A quien lo puso: al dedo del Presidente.

¿Qué opina de José Antonio Meade?

--Representa lo que contra siempre he luchado. Es una deformación de la democracia. Luché contra todo ese ritual. Fui una luchadora del 88.

Meade pide a los priistas que lo hagan suyo. Pero fue de ustedes

Meade pidió a los priistas que lo hagan suyo, medio cursi además la frasecita, pero era de ellos.

¿No era de ustedes?

No, no, no. Era de ellos, pero eso no importa y lo que representa son ellos.

¿Va hasta el final?

Voy hasta el final. Represento algo distinto. Hay uno que va a representar a Peña, que es dedazo. Andrés Manuel, que se representa a sí mismo y para sí mismo, y el del Frente que, todo parece indicar, va a representar la decisión de una cúpula.

¿No declinará a favor de Meade?

De ninguna manera. Toda mi vida he luchado contra lo que representa el PRI: el pasado, la corrupción, el abandono de las instituciones.

¿No teme ser una candidata testimonial y funcional al PRI?

Funciono para los ciudadanos y eso es la democracia. Voy a ganar, pero testimonio lo tengo que dar toda mi vida.

Felipe Calderón ¿le ayuda o le estorba en sus aspiraciones?

Tener a alguien cerca, con lo que sabe Felipe, pues es una fortaleza. Tener alguien cerca que conoce al país en momentos difíciles, para mí es una fortaleza.

¿Qué le critica al Gobierno de Calderón?

Sé que hubo muchos pendientes, pero también sé que cuando uno todos los días se levanta pensando en qué es lo mejor para México, se pueden cometer errores.

Mencione tres.

Había que encaminarse más a incentivos que hubieran obligado a los estados a fortalecer sus policías y sus ministerios públicos.

¿Comparte la política anticrimen que aplicó Calderón?

Comparto la decisión de cualquier gobierno y, particularmente, el de él, de haber enfrentado con valentía y responsabilidad al crimen organizado con los instrumentos legales que se tengan.

Lo que nos tiene ahora en estos niveles de violencia es el abandono en las instituciones de policía. El gran error es pensar que se podía administrar el problema, que era un asunto de comunicación o, peor aún, no hablar del problema y que solo va a desaparecer.

¿Qué le dice a los familiares de los muertos y desaparecidos que no debieron morir ni desaparecer?

Primero, la solidaridad que debemos tener todos como mexicanos, y decirles que lo mejor que puede pasar es un gobierno que enfrente a quienes asesinaron y no que negocie con ellos.

Pero ha corrido mucha sangre...

Y será mucho más complicado si no tenemos un Gobierno valiente que enfrente el crimen; pero lo que estoy oyendo ahora son amnistías y complicidades que de nada le van a servir el país.

¿Mantendría la política anticrimen de Calderón?

Han pasado diez años, hay cosas muy distintas ahora... hasta los delitos son distintos.

Reforma