Cuando éramos niños, nos gustaba jugar a los bomberos. Un oficio digno de respeto por la valentía de esos hombres. Nos entristece saber en la situación en que se encuentran la mayoría de las centrales en cientos de municipios mexicanos.

Los bomberos son hombres heroicos, siempre lo he creído así, se enfrentan a la muerte con conocimiento y valor. En su mayoría están listos para prestar sus servicios al que sufre un percance, no solo incendio, también trabajan en catástrofes y calamidades.

Lo anterior lo escribo, al saber que no hay dinero en la estación de bomberos de Orizaba, siquiera para pagar los recibos de energía eléctrica. Imaginen ustedes en qué situación de penuria sobreviven los traga fuegos de la ciudad. Los municipios de toda la región usan sus servicios pero no contribuyen con aportaciones suficientes para las labores de los mismos. Ya no se diga de salarios remuneradores para ellos y sus familias.

Esto es un problema grave que viene desde hace mucho tiempo en Veracruz y todo el país. ¿Qué se podría hacer al respecto? Una propuesta sería que cada municipio anotara en su nómina de protección civil a cuatro bomberos de Orizaba, que les pagaran sus salarios y diera las prestaciones de ley. En el supuesto caso de que el batallón de Orizaba tuviera 20 efectivos, entonces, entre 5 municipios (digamos los que administran mayores presupuestos), pudieran “adoptar” a cuatro elementos y pagarles su quincena puntualmente.

Ahora para los gastos de mantenimiento y suministros necesarios, bien podrían las cámaras empresariales de Orizaba y región aportar mensualmente una cuota fija, suficiente para el pago de gasolina, electricidad, aceites automotrices, guantes, mandiles protectores, cascos, tanques de oxígeno, extinguidores, llantas, botas, botiquín y tantas cosas que requieren para estar atentos a los siniestros en la municipalidad y región.

Pero los cabildos se hacen que no entienden el problema y no apoyan en casi nada al cuerpo de bomberos de Orizaba, o de Cd. Mendoza y otros municipios aledaños. Conozco casos de ayuntamientos, que han resuelto está problemática.

Han incorporado a la plantilla de bomberos de sus diversas centrales, a la nómina tanto de Policía como de Protección Civil. Es decir, quedan registrados como servidores públicos, cumpliendo funciones de apagafuegos.

¿Por qué en Veracruz no sucede esto?, ¿Por qué en Orizaba y los otros municipios que ocupan sus servicios no se presentan iniciativas similares y otras de mayor creatividad? ¿Por qué mantener a los heroicos cuerpos de bomberos al margen de cualquier prestación social? Si ellos dan la vida por los demás ¿Por qué no dar la nuestra por ellos?

Es necesario acabar de una vez por todas, egoísmos que no permiten ver más allá que nuestras propias conveniencias.

Ahora que leo en periódicos que los bomberos de Orizaba no tienen con qué pagar a CFE más de 300 mil pesos por concepto de uso de energía, entiendo la situación de penuria en que se desenvuelven estos trabajadores humanitarios.

En tanto los bomberos pasan necesidades en Orizaba, los millonarios (políticos, comerciantes y empresarios) se siguen haciendo ricos a costa de NO aportar una centésima parte de sus ganancias, para sacar adelante una institución noble y pública necesaria para todos.


JORGE TAPIA ORTEGA

Administrador Público (BUAP). Diputado local suplente en el Distrito. Integrante del Cecdmo.


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