El mercado global demanda especial atención en la reducción de emisiones contaminantes, por ello se trabaja en la generación y utilización de combustibles alternativos, pero, ¿qué tan desarrollada se encuentra esta transición?, ¿cómo se encuentra nuestro país en este sector?, se trata de los biocombustibles, están resultando una alternativa atractiva a nivel mundial.

México juega un papel relevante en el cumplimiento de las metas establecidas en el Acuerdo de París, por ser el cuarto mayor emisor de contaminantes en América Latina y treceavo a nivel mundial, los combustibles alternativos servirán para disminuir el impacto ambiental, así como diversificar el mercado energético, incrementar la eficiencia, sustentabilidad y seguridad energética en el país.

Los biocombustibles que más uso tienen en el mundo son, el etanol y biodiesel, el primero es un alcohol producido a partir de caña de azúcar, sorgo, maíz, yuca y remolacha de azúcar; el biodiesel es utilizado en lugar del diésel convencional, y se produce a partir de palma de aceite, girasol, soya, entre otros. El etanol representa el 90% de la producción total de biocombustibles y el biodiesel el resto.

Un detalle a considerar es la problemática de crisis alimentaria en varios puntos del planeta, por ello expertos invitan a no producir biocombustibles a partir de alimentos, sino con desechos de industrias como la forestal, agrícola y papelera, los que se conocen como de segunda generación.

El etanol reduciría de manera importante las emisiones de efecto invernadero entre 52 y 86%, su precio es aproximadamente 15% menos que la gasolina Magna, y 25% menos que el de la Premium, además produce un octanaje de entre 110 y 120, comparado con la gasolina Premium, que tiene alrededor de 92.

En Estados Unidos aproximadamente el 97% de las gasolinas contiene cierto porcentaje de etanol, la mezcla típica es E10 (etanol 10% y gasolina 90%), en México se emitió una norma en 2016, donde se permite un contenido máximo de 5.8% en volumen de etanol anhidro como oxigenante en gasolinas Regular y Premium.

El biodiesel es usado principalmente en Europa en mezclas con diésel al 5% o 20% (B5, B20) o como biodiesel puro (B100), en Brasil y Argentina se utiliza el B5 como mezcla obligatoria. En México resulta 7% más económico que el precio comercial del diésel, y su mezcla puede ser de 10 a 20% biodiesel y el resto con diésel, y no requiere modificaciones al motor.

La proyección para 2024 indica que los principales países productores de etanol serán Estados Unidos (42%), Brasil (31%), Unión europea (7%) y China (7%), mientras que los principales productores de biodié

sel serán, la Unión Europea (34%), Indonesia (18%), Brasil (13%), Estados Unidos (12%), Argentina (7%), entre otros.

En Xalapa, Veracruz, uno de los proyectos que ha causado gran interés, la instalación de la biorrefinería con la utilización de microalgas como sistema de tratamiento para aguas residuales, de las cuales se obtiene biomasa, que puede ser utilizada con fines energéticos. Por si fuera poco, en febrero del presente año, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), firmó un acuerdo para crear la primera biorrefinería integral en México, en Sinaloa.

La presencia de Veracruz en materia energética es fundamental, una región con potencial de oportunidades para incursionar en el desarrollo de los biocombustibles. El impulso en la cultura y educación de energías limpias, será un detonante para el desarrollo económico, político y social de nuestro país.


ING. ALEJANDRO BAIZABAL G.


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