Jorge Tapia Ortega*

Ahora que están a punto de iniciar las consultas para la elaboración del "nuevo" Plan de Desarrollo para Veracruz, es bueno hacer algunas reflexiones para no pecar de ingenuidad.

Interesante que la Universidad Veracruzana ahora sí participe de manera entusiasta, facilitando sus campus para la realización de foros y consultas.

Sorprendente que hasta hoy, muchos de sus profesores e investigadores, se interesen en cada uno de los asuntos, que desde hace muchos años, debieron importarnos a todos los veracruzanos.

No cabe duda que la actual "debacle gubernamental" del priismo en la entidad, movió conciencias y hasta nos lleve a un intento de participar en los forosaunque sea con el agua hasta el cuello.

Lo que pudimos haber previsto hace décadas, dado el monopolio prolongado del PRI y camarillas en la entidad, llevó a tremenda corrupción y saqueo del tesoro público, ahora lo queremos evitar, buscando incorporar la participación comunitaria, vecinal, barrial, que por años, ahuyentó con violencia, el propio sistema de gobierno en Veracruz.

De todos modos hay que empezar a hacer algo. De algo a nada, mejor algo. En ese tenor queremos, en este breve espacio, dejar escrito lo siguiente.

Primero, ?habrá recursos para impulsar las ilusiones (perdón acciones) que propongan los vecinos y ciudadanos en general?, porqué hasta donde conocemos, son más las deudas y pagos por hacer, que dinero para administrar.

Segundo, ?dará tiempo de aplicar el Plan de Desarrollo de dos años, siquiera para delinear las obras prioritarias?, en tanto, hasta donde conocemos, este deberá aplicarse después de la toma de posesión del próximo mandatario, dado que la actual normativa aun así lo contempla.

Lo anterior porque el Plan de Desarrollo Estatal se mandata tenerlo listo antes de que concluya el primer ?trimestre? del primer año de gobierno.

Tercero, ?dará tiempo de alinear los Planes Municipales de Desarrollo de los 212 municipios, cómo lo marca la ley, al nuevo Plan de Desarrollo Veracruzano de dos años?. En términos de realidades, las cosas de la Administración Pública veracruzana están de la patada.

Los vecinos ya no entienden nada. Para no caer en ilegalidades que luego invalide el poder judicial Duartista, primero habría que revisar la normativa vigente (que está bien amañada), luego que el nuevo Congreso asuma sus facultades Constitucionales, antes no se puede hacer nada. La prioridad sería, modificar las leyes sustantivas en torno al tema en cuestión.

Esas leyes serían, la de Planeación Estatal, hecha a modo de dejarle todo el control al gobernador en turno.

Con esa ley de control, gobernaron por lo menos los últimos cuatro gobernadores que arruinaron Veracruz. ?Sabrán los diputados electos algo de ello?, ?sabrá la oposición en la Cámara que toda la legislación es terreno minado por el Duartismo?, ?caerán, los nuevos legisladores, en las trampas que les guardan todas las leyes que les dejarán?.

No hay que ser adivino, simplemente revisar las leyes vinculadas con la Planeación, Finanzas, Contraloría, Seguridad Pública, Obras y Contratos, todas excluyentes de cualquier participación vecinal.

Qué bueno se difunda la idea de participar en la formación del nuevo Plan de ?Desarrollo?, que bueno se haga, urge la participación vecinal.

Lo que no se vale es, por ignorancia, caer en la ingenuidad de creer que con solo ello, se podrá remontar el abismo de la corrupción. Son muchas cosas las que hay que cambiar, una sola no es suficiente.