Jorge Tapia Ortega

¿Saben ustedes cómo se organiza un presupuesto municipal? ¿Conocen ustedes los criterios de política económica que rigen el gobierno de la ciudad? ¿Tienen ustedes idea de porqué se asigna mayor presupuesto a unos aspectos y a otros se les reduce? Si no lo sabe, no es usted el único, esto siempre ha sido en los últimos 50 años en los municipios veracruzanos y, por supuesto aquí en Orizaba. Esto se debe a que nunca ha habido ni hay voluntad política para hacer transparentes las cuestiones financieras de los ayuntamientos. También se debe a la falta de exigencia ciudadana, a un derecho a la información financiera de los ayuntamientos, en este caso veracruzanos. Orizaba no sale bien librada de esta situación. En general, los presupuestos municipales se organizan con criterio político. Así por ejemplo, si el cabildo (cuerpo de regidores al que no le ponemos nada de atención los vecinos, siendo que es el que aprueba o rechaza el presupuesto propuesto por el presidente municipal), y son los que: “si verdaderamente representaran al pueblo trabajador, defendieran, a capa y espada, asignaciones presupuestales mayores para barrios, colonias, unidades habitacionales, escuelas pobres del municipio”, pero esto no ha pasado los últimos 50 años, ni está pasando en la actual administración. Si el ayuntamiento, como cuerpo de gobierno tiene un cabildo y un alcalde que representa, solamente, a los empresarios del lugar, entonces, el presupuesto municipal se orientará a beneficiar a empresarios y grandes comerciantes del municipio en cuestión. Es decir, se asignaran mayores recursos económicos para áreas de infraestructura urbana, donde están operando sus empresas y negocios. Se asignará más presupuesto a obras donde ellos, tienen domiciliadas sus residencias y propiedades. Se asignará mayor presupuesto para obras suntuarias donde tienen negocios, empresas o residencias para darles mayor plusvalía e, indirectamente, incrementar su valor. Como ciudadanos, somos ingenuos cuando pensamos que todo va bien en el gobierno municipal. Nada de información nos dan de manera clara, ordenada, entendible y oportuna. Por ahí se hacen unas cuantas declaraciones de supuestas obras que se harán, pero eso es todo. Eso no es gobernar en democracia, con transparencia y rendición de cuentas. Eso es privilegiar la autocracia política. Los últimos 50 años, en Orizaba no hemos tenido gobierno que haya sido transparente en la toma de decisiones y puntual en la rendición de cuentas. Un presupuesto municipal lo dice todo, sin demagogia. Ahí uno puede ver, con toda claridad, si se está gobernando para los ricos millonarios del lugar o, se está orientando a “sacar adelante” a los trabajadores, desempleados y pobres de la ciudad. Ahí está la diferencia entre votar por un partido o votar por otro. Es en la hechura del presupuesto municipal, donde se desenmascaran los políticos. A nuestro juicio, el gobierno municipal actual, ha orientado el gasto público a favorecer una clase social relativamente rica. Los vecinos y colonos del municipio deberíamos poner mayor atención a estos aspectos del gobierno y gestión de la ciudad. Fijarnos muy bien a que clase social representa el candidato y su partido, si a los ricos y millonarios del lugar, o a la clase trabajadora, a los pobres, desempleados, madres solteras, discapacitados, ancianos, jubilados y pensionados. Un presupuesto municipal es la radiografía de su verdadero compromiso….con los de “arriba” … o con los de “abajo”… ¡No se confundan paisanos!

Administrador Público (BUAP). Defensor de Derechos

Humanos. Integrante del CECDMO