Ginebram, Suiza .- La Canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, denunció ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas lo que calificó como bullying mediático mundial contra su Gobierno.

Esto, pues negó la crisis política y de Derechos Humanos en la que se encuentra el país, incluyendo la escasez de alimentos y el colapso del sistema de salud.

"A pesar del bullying mediático mundial que hay contra Venezuela, hemos recibido muy complacientemente la solidaridad y el apoyo al modelo de transformación que está ocurriendo en Venezuela'', dijo Rodríguez al intervenir en el Examen Periódico Universal (EPU) de Venezuela sobre la situación de Derechos Humanos en el país.

"A pesar de la guerra económica, no convencional, de este intento de desestabilización en Venezuela, nosotros mantenemos nuestro modelo de derechos humanos", defendió Rodríguez, al asegurar que la revolución bolivariana es irreversible y es modelo de vanguardia.

La Canciller presumió entonces avances en materia de derechos humanos desde su pasado examen, en 2011.

"(Venezuela) es vanguardia en materia de DDHH. Desde los centros imperiales, desde los poderes fácticos, se resisten (a) que nuestro modelo sea un ejemplo para los países del mundo", sostuvo.

Durante el EPU de Venezuela, diversos estados pidieron al Gobierno de Nicolás Maduro que extienda una invitación abierta y permanente para que expertos de procedimientos especiales de la ONU puedan visitar el país, incluyendo al Alto Comisionado, Zeid Ra'ad al Hussein.

La última vez que expertos de la ONU visitaron Venezuela fue en junio de 1996, cuando viajó al país el entonces relator especial sobre la Tortura Nigel Rodley.

El Estado venezolano ha negado solicitudes de visita a los relatores sobre derecho a la salud, de derechos humanos, de libertad de expresión y asociación pacífica, sobre violencia contra la mujer, entre otros.

En el diálogo con la delegación venezolana en el que participaron un centenar de países, representantes de Reino Unido, España, Holanda, Alemania, Estados Unidos, México, Brasil, Argentina, Colombia, entre otros, expresaron su preocupación con respecto a la libertad de expresión, la independencia de jueces y abogados, la liberación de los presos políticos, el acoso a periodistas y ataques a medios de comunicación independientes.

Durante el examen, México solicitó al Gobierno de Maduro que tome medidas legales y administrativas para garantizar el derecho a la libertad de expresión y trabaje para garantizar la independencia y la imparcialidad del Poder Judicial y la separación de poderes.

El representante estadounidense, por su parte, pidió al Ejecutivo venezolano que permita que prosiga la colecta de firmas para la celebración de un referendo revocatorio del Presidente y que solucione los problemas políticos y humanitarios del país mediante el diálogo.

De igual forma, un gran número de Estados hizo referencia a la situación de hambruna y a la falta de medicamentos que varias organizaciones internacionales y prensa han denunciado, incluyendo al Secretario General de la ONU, Ban Ki moon, y el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos.

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