Barcelona.- El presidente del Gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, eludió hoy responder al jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, si declaró o no la independencia y le pidió "dos meses" para dialogar y negociar una salida política al contencioso entre Cataluña y el Estado.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, dijo inmediatamente después que el Gobierno español no considera válida, por falta de claridad, la respuesta de Puigemont a su requerimiento sobre si había declarado o no la independencia en el pleno del Parlamento catalán el pasado día 10.

El ministro recordó que además de preguntarle sobre la independencia, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, le dio un segundo plazo, hasta el jueves, para que explicase las medidas que va a adoptar para cumplir con la ley.

El presidente catalán, que debía contestar hoy al requerimiento, no ha contestado a la pregunta del Gobierno y le ha propuesto a Rajoy concretar "lo antes posible" una reunión para "explorar los primeros acuerdos".

Puigdemont, en la carta enviada a Rajoy, adjunta las referencias documentales de su intervención en la Cámara catalana, así como de la ley del referéndum que aprobaron en septiembre, suspendida por el Tribunal Constitucional español, y los resultados de la consulta secesionista del 10 de octubre, considerada ilegal por la Justicia española.

Puigdemont remarca que, en todo caso, los efectos del "mandato político surgido de las urnas el 1 de octubre" están "suspendidos" porque su "voluntad" es "encontrar la solución y no el enfrentamiento".

El presidente catalán, ante el Parlamento regional asumió "el mandato del pueblo de Cataluña para que sea un Estado independiente en forma de república", pero a continuación propuso dejar en suspenso la declaración de independencia para que "en las próximas semanas" se emprenda un diálogo y emplazó al Gobierno español a aceptar una mediación.

El Gobierno de Rajoy le había dado de plazo hasta hoy para que dijera si había declarado o no la independencia, y en caso de que no lo dijera, como ha sido, tiene hasta el próximo jueves día 19 para retomar la senda de la legalidad antes de que el Estado tome medidas para restaurar la ley.

"Nuestra intención es recorrer el camino de forma acordada tanto en el tiempo como en las formas. Nuestra propuesta de diálogo es sincera y honesta", señala dirigiéndose a Rajoy.

"Por todo ello, durante los próximos dos meses, nuestro principal objetivo es emplazarle a dialogar y que todas aquellas instituciones y personalidades internacionales, españolas y catalanas que han expresado su voluntad de abrir un camino de negociación tengan la oportunidad de explotarlo", continúa la carta.

En su misiva, de dos folios más otros dos con una veintena de referencias documentales, Puigdemont le traslada a Rajoy dos peticiones: que "revierta la represión contra el pueblo y el gobierno de Cataluña" y concretar "lo antes posible" una reunión que les permita "explorar los primeros acuerdos", para no dejar que "se deteriore más la situación".

"Nuestra propuesta de diálogo es sincera, pese a todo lo ocurrido, pero lógicamente es incompatible con el actual clima de creciente represión y amenaza", subraya.

Respecto al diálogo afirma que "con buena voluntad, reconociendo el problema y mirándolo de cara, estoy seguro de que podemos encontrar el camino de la solución".

Puigdemont señala que en el referéndum del 1 de octubre "más de dos millones de catalanes encomendaron -al Parlamento regional- el mandato democrático de declarar la independencia" y recuerda los datos de las últimas elecciones regionales de 2015, en las que el 47,7 % de electores que votaron a "fuerzas independentistas".

EFE