Ciudad de México.- Días después de la sorpresiva decisión de los británicos de dejar la Unión Europea (UE), crecen las dudas sobre qué Gobierno siquiera gestionará el Brexit.

El partido gobernante está embrollado en una lucha por la sustitución del Premier David Cameron, quien anunció su renuncia el viernes y dejará el cargo hacia octubre.

Mientras, la otra gran fuerza del bipartidismo británico, los laboristas, vive su propia crisis. Hasta ayer, habían dimitido 12 de los 30 integrantes del gabinete alterno -el equipo que entraría a gobernar-, en protesta contra su líder, Jeremy Corbyn. Se esperan más renuncias.

En medio del furor, la Premier escocesa, Nicola Sturgeon, presentó la posibilidad de vetar el Brexit si el Parlamento escocés no diera el consentimiento legislativo.

Expertos destacaron que no lograría frenar la medida, pero el que Sturgeon siquiera lo haya propuesto muestra las divisiones que crecen dentro del mismo Reino Unido.

A la par, las discusiones sobre el Brexit continúan en el continente. Ayer se reunieron negociadores de los 27 países todavía en la UE.

Reforma