Washington.- John Kelly, nominado por el presidente electo Donald Trump para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE.UU., reconoció que un muro “físico” con México no detendrá “los problemas fronterizos” derivados del flujo migratorio y entrada de drogas. “Una barrera de defensa física no hará el trabajo por sí sola. Debería ser completado con otros métodos y tecnología”, afirmó Kelly en la audiencia de confirmación ante el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado.

De este modo, el general retirado marcaba distancia con la propuesta electoral más polémica de Trump, quien ha insistido en construir un muro en la frontera con México para detener el flujo migratorio y la entrada de estupefacientes.

Sin embargo, defendió la necesidad de que el Gobierno que él integrará continúe invirtiendo en Centroamérica para mejorar las oportunidades y reducir la migración hacia el norte. “La mayor parte del tiempo, (los inmigrantes centroamericanos) no vienen aquí por ningún otro motivo que no sea tener oportunidades económicas y escapar de la violencia”, dijo Kelly.


II EFE