Redacción

El presidente ruso Vladimir Putin recibió hoy un regalo inesperado, peludo y un poco tardío de su cumpleaños 65.

El líder de Turkmenistán, Gurbangulí Berdimujamédov le llevó a Sochi, Rusia, a Putin un cachorro de perro alabai o pastor de Asia Central.

Putin, que se le conoce entre sus aficiones como un amante de los perros, recibió al perrito, llamado Nepali, que en ruso significa “Esperanza”, lo cargó e incluso lo besó en el escenario que sirve como sede para la Cumbre de la Comunidad de Estados Independientes formada por 11 de los 15 países que formaron la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Putin cumplió el pasado sábado 65 años sin preverse su jubilación y con posibilidades de se presente a una reelección.

Foto: EFE