Caracas, Venezuela .- Al menos 35 mil venezolanos pasaron ayer de la escasez a la abundancia.

Un paso fronterizo entre Colombia y Venezuela cerrado hace casi un año reabrió ayer por poco más de 12 horas y terminó colmado de personas en busca de todos los productos básicos que difícilmente se consiguen en su país debido al desabasto y la inflación.

A la par que éstos han crecido, también lo han hecho los saqueos y las protestas debido a la falta de comida, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

Pero ayer los venezolanos vivieron otra experiencia: estantes llenos.

"Aquí tienen de todo. Ya no se ve tanta comida en un solo lugar", dijo Gloria Archilla, quien dijo que iba a comprar comida para sus dos hijos.

Como ella, decenas de miles hicieron fila en el Puente Internacional Simón Bolívar desde la noche del sábado para colmar las tiendas de Colombia, donde los precios de bienes como harina, pasta o maíz pasaban de 5 mil bolívares a mil, hasta 80 por ciento más baratos que en el mercado negro venezolano.

Fotos muestran que algunas personas rompieron en llanto al encontrar productos como toallas sanitarias o botellas de aceite.

"No vinimos a hacer turismo, sino por necesidad. Venimos por shampoo, pasta de dientes, arroz, leche, pañales y medicina", dijo una mujer al diario colombiano El Tiempo.

La frontera entre Cúcuta y Táchira fue cerrada en agosto del año pasado por el Presidente venezolano, Nicolás Maduro, debido a la presunta violencia paramilitar colombiana y para evitar el paso de productos contrabandeados.

La semana pasada, sin embargo, un grupo de 500 mujeres venezolanas se abrieron camino en el paso fronterizo y los soldados de la Guardia Nacional Bolivariana, superados, las dejaron pasar.

Después de que otros intentaran hacer lo mismo, el mismo Maduro habría ordenado permitir el cruce, según anunció el sábado el Gobernador de Táchira, José Gregorio Vielma.

De inmediato se empezó a formar la gente.

"Esto hace pensar que es necesario y urgente que se abra la frontera de forma permanente", declaró el Gobernador colombiano William Villamizar.

Las autoridades colombianas habilitaron camiones para llevar a las personas a las tiendas, pidieron a los comercios aceptar bolívares en vez de pesos colombianos y les ordenaron no aumentar sus precios pese a la mayor demanda.

Los policías fronterizos incluso ayudaron a los venezolanos a cargar las bolsas de víveres.

"Buenos días, bienvenidos', decían los policías. Me ponía la piel de gallina", contó .

Con información de El País y agencias

TABLA

Colman cruce

La afluencia de venezolanos sorprendió hasta al Gobierno colombiano.

35,000

personas habrían cruzado, según la Cancillería de Colombia.

18,000

habían regresado hacia el mediodía tras hacer sus compras.

Reforma