“México vive una emergencia sanitaria por la diabetes que reclama un nuevo modelo de prevención por parte del Estado que incluya medidas concretas para detectar y tratar oportunamente esta grave enfermedad”, afirma el director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Mikel Arriola Peñalosa.

Ciudad de México.- Según el diagnóstico del funcionario, toda la República es un “foco rojo” por la diabetes. Es una enfermedad que no respeta estrato social ni género. Se le puede considerar también como una amenaza para las finanzas del instituto.

En entrevista con EL UNIVERSAL, precisó que por este mal tan sólo en el año 2015 se registraron más de 21 mil muertes, 4 mil 500 amputaciones y 2 mil incapacidades permanentes entre los derechohabientes del IMSS, lo que lo hace un grave problema.

El impacto económico en las finanzas de la institución provocó que el año pasado se consumieran 42 mil 776 millones de pesos del gasto del Seguro Social y 8 mil 100 millones en tratamientos de insuficiencia renal, en su mayoría a causa de esta enfermedad crónico-degenerativa.

La perspectiva para los siguientes años implica, si esto no cambia, que en el año 2050 el gasto aumente a 350 mil millones de pesos.

Arriola Peñalosa calcula que 5 millones de derechohabientes no han sido diagnosticados.

El Universal