La necesidad está en todas partes y para ganarse la vida hay que trabajar de cualquier cosa. A Timoteo la necesidad lo llevó a ser un operador de autobuses, empleo con el que desde hace 8 años lleva sustento a su casa, pero también con el que se juega la vida.

Todo marchaba bien en el trabajo, pero hace 7 años, al hacer un viaje sobre el rancho Márquez Galindo, en la ruta de la Sierra de Tezonapa, los detuvieron dos personas quienes con pistola en mano, lo convirtieron en una víctima más de la 'ola' de asaltos.

Una noche cualquiera

La línea transportista en la que Timoteo sufrió el atraco y donde labora actualmente es autobuses de El Palmar. En su experiencia como conductor, él explica que la gente lo trata bien, a veces unos están de malas por sus problemas cotidianos, pero dice no le queda de otra más que aguantar.

La empresa les da cursos de cómo tratar a la gente, en la vialidad, mecánica y taller. Estos beneficios ayudan al conductor a entender a la gente que transporta y dar un buen servicio. Sin embargo, no es lo suficiente para evitar ser víctima de un asalto con violencia.

Timoteo llevaba un solo pasajero una noche del 2009, cuando lo atracaron por primera vez. El botín no pasó de mil pesos en efectivo y algunas pertenencias de un infortunado viajero. Aquel asalto hizo que Timoteo "se pusiera a las vivas" y probara su temple, pues debía mantenerse tranquilo, cooperar, tratando de mantener el control de la situación, aunque su vida, dependía sólo de un jalón en el gatillo de la pistola.

En esa ocasión dos sujetos le salieron al paso, pistola en mano, cuando viajaba sobre la sierra de Tezonapa, uno del lado izquierdo y el otro del lado derecho. "Pensé que se trataba de un sueño, pero era real, me amagaron y me dijeron que era un asalto, que si me oponía me iría muy mal", relató el chofer, quien se dio cuenta que esas personas venían decididas y no sabía de lo que eran capaces: "sentí feo e impotencia por ver que no puedes defenderte y más cuando te apuntan con arma", lamenta el chofer.

A pesar del asalto que sufrió siguió trabajando, porque la necesidad de llevar comida a su familia es más grande, considera que donde esté trabajando, siempre habrá inseguridad.

'Zonas Calientes'

El Fiscal Regional Investigador de Tezonapa asegura que la zona serrana es la más conflictiva y peligrosa, pues colinda con Oaxaca, Puebla y la Sierra de Zongolica. Según el fiscal entre el año pasado a la fecha se han registrado cinco denuncias por asalto a autobuses en Tezonapa, sobre todo en la zona serrana. Sin embargo, en el 2013-2014 fueron los años donde este delito aumentó considerablemente, registrándose al mes 10 asaltos, pero gracias a la detención de una banda fue que disminuyeron.

Alejandro Ochoa Melo, gerente de la línea de El Palmar desde hace 12 años, contó para Callejeros que el 2014 fue un año catastrófico para la línea transportista, registrando 23 asaltos en Tezonapa, Omealca y Oaxaca, atracos que dejaron números rojos y lo peor, decenas de personas heridas a cachazos por los delincuentes.

La ola de asaltos disminuyó cuando tres personas, entre ellos un menor de edad, fueron detenidas por las autoridades mientras atracaban un autobús de Tezonapa. Pero duró poco el gusto, pues los atracos aumentaron paulatinamente, rebasando otra vez a las corporaciones policiacas.

Considera el gerente que los asaltoshan afectado mucho y la inseguridad, en algunas rutas han disminuido el flujo de pasajeros, pues desde que inician sus jornada a las 4:30 horas y hasta las 21:30 horas es poca la gente que pide el servicio.

Existen 'puntos rojos' en inseguridad, tales como Tezonapa, Oaxaca y Omealca, pues siempre han tenido ese problema, sin embargo también se presentan en tramos como San José del Corral y San José de Abajo, esto en la ruta Córdoba-Tezonapa. Según Ochoa Melo, del 2015 a la fecha han disminuido en un 90%, gracias a que en los 80 camiones se instalaron cámaras de videovigilancia con un valor de 15 mil pesos y que han sido herramientas útiles para las autoridades.

Pese a esto, han sido insuficientes las medidas de seguridad de la empresa y las muchas juntas mensuales del apoderado legal con las autoridades estatales y federales en la ciudad de Veracruz, ya que los asaltos nuevamente los han rebasado.

“¡¡Ya se los llevó la madre!!"

Cuatro años después, en el 2013,las garras de la violencia atraparon a Timoteo cuando cubría la ruta Córdoba-Tierra Blanca. Conducía a la altura de la comunidad La Estrella cuando una mujer le pidió la parada durante un recorrido de lo más tranquilo, pero lo que Timoteo no sabía era que entre los pasajeros iban dos de los ladrones más agresivos que ha conocido, a quienes enfureció solo por tratar de cooperar.

Recuerda Timoteo escuchar: "Esto un asalto, ya se los llevó la madre, el que se mueva también se lo lleva la madre". Los ladrones tomaron el dinero, amagaron a los pasajeros y le quitaron sus pertenencias al conductor de relevo. "Se dirigieron conmigo, me pidieron mi cartera pero yo llevo dos, una vacía para el ratero y otra oculta en la que cargo mi dinero", explicó Timoteo.

Los pasajeros de cualquier ruta están completamente vulnerables al sufrir un asalto. Un cachazo o un balazo nadie se los va a pagar. El seguro que otorgan las líneastransportistas sólo abarca accidentes y eso en el mejor de los casos, pues la seguridad contra el crimen no parece ser una prioridad.

Para Timoteo o para cualquier pasajero la necesidad de moverse para ir al hospital, a la escuela o a comercializar sus productos llega a ser más importante que la vida misma. Ser pasajero en la actualidad es jugársela día a día.

Erick Cruz/El Mundo de Córdoba

Timoteo es un chofer de la línea El Palmar que para ganarse la vida también se la 'juega' día a día ...