Orizaba.- Veracruz se encontraba a principios de 2016 en segundo lugar a nivel nacional en crímenes homofóbicos, después de la Ciudad de México, pero alcanzó el primero cuando subió su cifra a 27 casos, el último hace tres días, en Coatzacoalcos.

“Un 25 por ciento del aumento de crímenes de odio contra gays y trans, se debe a los máximos incitadores que son la iglesia católica y la cristiana”, refiere Jazz Bustamente Hernández, del Colectivo Soy humano, AC.

Añade que lo preocupante no es nada más que haya un aumento de crímenes por homofobia, sino también que estos sean cada vez más violentos y las agresiones más crueles, “en Veracruz a un estilista le cortaron una oreja, en Xalapa a otro lo ridiculizaron y le quitaron una peluca”.

El caso del antro Madame de Xalapa, sigue en investigación, porque hay testigos que afirman fue un crimen por homofobia, además de que a miembros de colectivos la Fiscalía General del Estado (FGE) les prohibió dar versiones a los medios, “es preocupante que en lugar de arreglar los casos, nos estén amarrando las manos”.

AVC

Se vive un estado fallido y violento, consideró Jazz, donde el feminicidio, la homofobia, y transfobia, son términos que jurídicamente no existen: “Y es que no solo se asesina a transgéneros y homosexuales, sino también a mujeres”.

Y aunque existe un protocolo LGBTTTI, llamado protocolo de atención a víctimas lesbianas, gays, transgénero, intersex, que lo aplica la PGR, y es vinculante a nivel nacional, solo quienes tienen conocimiento de ello pueden aplicarlo y por ahora solo en la Ciudad de México.

Agrega que de 2012 a 2016 existen cifras reveladoras, y a nivel nacional solo Veracruz tiene una relatoría de homofobia y transfobia: “Más del 80 por ciento de las agresiones vienen de sus parejas sentimentales, o ex parejas. La mayoría tienen una correlación emocional. Es un odio introyectado, la mayoría de quienes agreden a homosexuales, trans y lesbianas, son personas que no tienen una verdadera autoaceptación de sí mismos, y tiene un odio introyectado que se refleja en violencia”.

Recordó que ha habido crímenes que revelan odio, como el de “Pipis” en 2014 en que fue desnudada, torturada al ser quemada con cigarrillo encendido, y ahorcada con un cable de máquina para cortar el cabello.

Otro fue el de un joven en Sayula de Alemán donde su pareja sexual, lo viola con un palo por el recto, lo desnuda y lo deja sentado de modo tétrico en una parada de camiones.