La historia regional de la lucha obrera ha dejado descendientes luego de que Orizaba se convirtiera en el corredor industrial más importante de México en donde todas las condiciones eran propicias, pero que detonó con la llegada del Ferrocarril Mexicano sostuvo el historiador Armando López Macip durante la presentación de su ponencia El Legado de los Mártires de Río Blanco.

En presencia del alcaldes de la zona, el investigador hizo un recuento de las actividades que llevaron a impulsar el poderío industrial, pero que también generó la semilla de la Revolución Mexicana.

En ese tiempo se generaron migraciones internas para trabajar en esa zona, todas ellas buscando la cercanía de la vía del ferrocarril.

Sin embargo, las condiciones de trabajo eran más extenuantes, superiores a las 12 horas, por lo que las condiciones de trabajo en el país eran similares a otras partes del mundo.

“Hombres, mujeres y niños trabajando en condiciones muy difíciles, había una tienda de raya donde se podían adquirir productos y ellos se encontraban comprometidos porque su sueldo estaba en la tienda de raya, pero además si había descompontura les cobraban, había maltratos, ofensas verbales y físicas”, recordó.

El Partido Liberal quería derrocar a Porfirio Díaz y los obreros querían mejores prestaciones.

Toda esta efervescencia política tuvo como resultado revueltas sociales que concluyeron en un movimiento radical que decantó en una matanza, germen que después inspiró la Revolución Mexicana.



César Carrillo

El Mundo de Orizaba