Estados Unidos pegó seco ayer en el mundo de la farándula y del futbol mexicano.

El Gobierno estadounidense involucró al cantante Julión Álvarez Montelongo y al futbolista Rafael Márquez Álvarez, en una red de lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

La acusación fue anunciada por el Departamento del Tesoro, como parte de una acusación contra la organización de narcotraficantes de la familia Flores, que opera desde Guadalajara y que hasta ahora no era conocida públicamente.

El señalamiento contra Álvarez y Márquez no es una acusación penal, pero implica la prohibición de que ciudadanos de EU realicen cualquier transacción comercial con ellos o sus empresas, el retiro de la visa, además de que ordenó el congelamiento de sus cuentas y propiedades en el país vecino.

El cartel es encabezado por Raúl Flores Hernández, “El Tío”, un jalisciense que cumplirá 65 años de edad en octubre, y que desde marzo pasado enfrenta acusaciones por tráfico de cocaína ante cortes federales de California y el Distrito de Columbia.




Agencia Reforma