A sus 33 años, Juan Ángel Sánchez es un padre que ha sabido gestionar su tiempo y mantener una relación de camaradería y familiar con su hijo Ángel Eugenio Sánchez, de ocho años, de una forma muy peculiar; a través Yu-Gi- Oh! Un juego de cartas que ha tenido incluso cambios sustanciales en su vida.

Juan Ángel y su hijo, comúnmente son vistos en Metagame, una tienda local de cartas en donde participan en torneos, sostienen partidas conocidos como “duelos” contra otros miembros de la comunidad. A pesar de su complicado horario de trabajo, hace lo posible por pasar más tiempo con su hijo por medio de este juego que ha pasado de ser un juego de cartas para niños a una competencia cada vez más exigente.

De esta manera comparten más tiempo que antes, y lograron mejorar su relación y comunicación. Mientras busca cartas útiles entre cajas de “kilos” como es conocida en el argot de la comunidad, cuenta que incluso ha dejado conductas poco sanas por este juego de cartas. Todo comenzó cuando, al ver las caricaturas, su hijo le preguntó por las caricaturas que veía en el pasado. Fue así como comenzaron a ver el anime Yu-Gi-Oh! Y surgió la inquietud en su hijo de comenzar a jugar.

En el pasado, durante su niñez, Juan Ángel Sánchez no tuvo la oportunidad de jugar porque el precio de las cartas es hasta la fecha muy costoso, sin embargo ahora como adulto, decidió compartir esto con su hijo. Aunque reconoce que es un juego muy adictivo y la gente a su alrededor no entiende su afición “por un juego de niños” el considera que no fácilmente podría salir de este juego y no perdería la tradición de pasar el tiempo con su hijo.

César Carrillo

El Mundo de Orizaba