El cansancio, las desveladas y horas extras de trabajo han valido la pena, pues gracias a eso “Josa” es una adolescente de 16 años de edad, con una formación de superación y esfuerzo diario, y con valores de un padre que ha dado todo su empeño para que ella sea la niña más feliz. Alonso Herrera es un padre de familia, como cualquier otro, sin embargo desde hace ocho años se hace cargo de su hija, quien desde sus ocho años de edad quedó bajo su custodia, desde ese momento ella ha sido su principal pilar para continuar luchando por ser el mejor padre que ella merece.

Luego de 11 años de matrimonio, Alonso y su esposa, en ese entonces, deciden separarse ante la falta de entendimiento. Luego de unos días la mamá de “Josa” le deja a cargo a su hija, bajo el argumento de que ella no podía darle todo lo que él había acostumbrado a su hija, desde ese momento el papel de padre y madre inició.

“Todos estos años han sido difíciles, pero eso no me importa, lo hemos superado los dos juntos, hemos salido adelante los dos, demostrando que sí se puede y que sí podemos hacer muchas cosas los dos, siempre juntos”, cuenta Alonso. Relata que siempre ha tratado de darle todo a su hija, viajar a lugares nuevos para que “Josa” la pasara bien y la separación de su mamá no le doliera tanto y lo pudiera superar poco a poco.

Sin duda, uno de los momentos más difíciles a los que se enfrentó con su hija, fueron sus cambios hormonales, y en su trabajo recibir la noticia de que “Josa”, se sentía mal y debía llevarle toallas sanitarias a su casa, su desesperación, pues como hombre sabía el proceso, sin embargo no lo había platicado con su hija.

El mejor regalo que Alonso puede tener en este día del padre, es ver a su hija sana y con una sonrisa que le llena sus días, pues todos estos años además de ser su padre, ha sido su amigo y asegura que todo el esfuerzo que los dos han hecho durante estos ocho años, han sido la experiencia más maravillosa que un papá puede tener, saber que su hija es su motor de vida y por quién día a día busca ser ese padre que la mejor hija merece.

Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba