El despido injustificado de tres trabajadoras de una cadena de pastelerías evidenció las condiciones de explotación laboral a la que son sometidas en busca de una oportunidad laboral que les genere un sustento para mantener a sus familias.

Las extrabajadoras despedidas son mujeres jóvenes que no tuvieron oportunidad de estudiar más allá de la secundaria o preparatoria, madres solteras de escasos recursos con la necesidad de un sustento para mantener a sus hijos y padres.

Como trabajadoras, en su exigencia porque su patrón las asegurara y se frenara el acoso sexual por parte de un encargo, así como mejores condiciones de higiene en el manejo de los alimentos y aditamentos para realizar su labor con seguridad, les costó el despido, no tuvieron una liquidación justa, pero además, ahora son amenazadas.

La lucha emprendida por las ex trabajadoras, que solo demandan un liquidación justa por año y medio, y dos años de trabajo las ha llevado a protestar en el centro de la ciudad, incluso considerar la huelga de hambre para que alguna autoridad laboral atienda esta situación.

Cuentan con una denuncia por despido injustificado ante Conciliación y Arbitraje, en donde se han desahogado tres audiencias conciliatorias en donde el representante legal de la pastelería les ha ofrecido mil pesos de liquidación, o un monto mayor a cambio de una disculpa pública por parte de ellas.

Ante el Seguro Social ya metieron una queja formal, pues señalan que no recibieron el seguro social, y quienes sí lo han recibido, han sido dados de alta con un monto menor.


Jessica Ignot

EL MUNDO DE ORIZABA