II Jéssica Ignot

EL MUNDO DE ORIZABA

 

Durante 2016, México deportó cerca de medio millón de migrantes centroamericanos, impidiendo el libre tránsito por territorio nacional para evitar que llegaran a los Estados Unidos.

Las deportaciones que México hizo fueron casi el doble que las que en ese mismo año hizo Barack Obama contra migrantes mexicanos.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto está trabajando una política de crueldad y exterminio contra migrantes centroamericanos, no sólo los discrimina y maltrata, sino los deja en manos de las policías municipales que los extorsionan y los entregan al crimen organizado para secuestros o reclutamientos.

El Gobierno en México reconoce, oficialmente, a poco más de 29 mil desaparecidos; estima que por cada desaparecido mexicano, hay otros tres desparecidos centroamericanos.

Lo anterior fue dado a conocer por José Jacques Medina, del Movimiento Migrante Mesoamericano; entrevistado vía telefónica, quien dijo las deportaciones que hizo Peña Nieto en el último año, superaron en gran medida las deportaciones que hizo Obama.

“En los últimos años, México ha deportado más centroamericanos que Estados Unidos mexicanos y centroamericanos juntos”, confirma.

El Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM realizó una encuesta en 2014 en la que determinó que México es un país que discrimina a los migrantes.

A pesar que México sea un país con una significativa cantidad de migrantes, los mexicanos suelen discriminar a personas en condiciones similares, sobre a todo a los migrantes provenientes de Centroamérica.

 

“Trabajo sucio”

Al respecto, Jacques Medina dijo que en México no hay una política de Estado respecto a la migración, más bien, hay una política pactada en donde nuestro país está haciendo el “trabajo sucio” para Estados Unidos, impidiendo que estos migrantes lleguen a la frontera.

Cuando México deja pasar a los centroamericanos, los pone en manos del crimen organizado y autorizado, “cuando cruzan, los primeros que los atracan son los de las policías municipales”, relata.

Pero más adelante, si estos migrantes centroamericanos tiene familiares en Estados Unidos, son detectados y son secuestrados, y les piden un rescate a sus familiares.

“La peor parte, es que una vez que reciben el rescate, no los liberan, sino los desaparecen para que no quede huella de ningún crimen”, comenta.

La política de exterminio es una política que tiene dictaminada esa colaboración de políticas del tema migratorio, pero más enfocada a la seguridad nacional de los Estado Unidos.

Por cada mexicano desaparecido, habría tres centromericanos, de los que no se sabe su paradero, ni están muertos, ni están presos, ni están en sus lugares de origen, ni en México; eso habla de una mala política gubernamental cruel, antihumana y de exterminio.

Dijo que México he deportado a gente de Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, y otros países de Centroamérica, así como del Caribe y africanos.

La violencia, la delincuencia y la falta de oportunidades son algunas de las razones por las cuales los centroamericanos deciden emigrar ilegalmente a EU.