Un trabajador que está cercano a los 65 años de edad, que decide dejar de ser empleado de una empresa y laborar por cuenta propia, tiene la opción de elevar la pensión que tenía prevista, según Patricio Caso, director jurídico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Explicó que esto puede realizarse mediante la modalidad 40, que es un régimen de continuación voluntaria del IMSS, que permite que un trabajador no pierda las semanas cotizadas que ha acumulado en su trayectoria laboral, las cuales inciden en su pensión.

La modalidad puede ser utilizada tanto para trabajadores que cotizaron a la Ley del IMSS de 1973 como para los que están con la Ley del SAR, de 1997.

El régimen consiste en pagar al IMSS la misma cuota bimestral que el patrón pagaba o elevarla, lo que permite incluso duplicar la pensión que el trabajador hubiera logrado siendo empleado.

Esto sucede si el trabajador paga una cuota mayor a la que le depositaba el patrón, sobre todo si lo hace a los 55 ó 60 años.

Y es que para determinar la pensión, el IMSS considera el Salario Base de Cotización (SBC) que recibió el trabajador en sus últimos cinco años de estar activo.

De tal suerte que si en estos últimos cinco años las cuotas pagadas al IMSS son más altas que en años anteriores, el trabajador elevará su monto de pensión.

Según una consultora de recursos humanos nacional, un trabajador tenía estimada una pensión de 12 mil pesos, y para elevarla a 24 mil realizó una aportación bimestral de 6 mil pesos en los últimos años que estuvo activo, que es un monto mayor al que realizaba su patrón.


Agencia Reforma