II Jessica Ignot

EL MUNDO DE ORIZABA


Santa María Tonantzintla.- El Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano (GTM) reveló la diversidad molecular del gas supersónico en una nebulosa planetaria tipo “fuente de agua”.

Esta es la primera ocasión en la que se detecta en distintas moléculas el gas supersónico proveniente de estos objetos. Las nebulosas planetarias “fuente de agua” son un tipo especial de nebulosa que emite “chorros de agua”, revelados por la emisión máser (equivalente al láser, pero en las microondas), explica el doctor Arturo Gómez-Ruiz, catedrático del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología (Conacyt) adscrito al INAOE y líder de este proyecto.

“Pocas nebulosas planetarias exhiben esta característica tan peculiar y muy pocas han sido estudiadas en su contenido molecular, a pesar de la importancia de estos objetos en el proceso evolutivo de las estrellas”, abunda.

El grupo de astrónomos liderado por el doctor Gómez-Ruiz apuntó el GTM hacia el prototipo de nebulosa planetaria “fuente de agua” llamada IRAS 16342-3814, revelando una sorprendente diversidad molecular del gas supersónico relacionado con esta “fuente de agua”.

Las observaciones fueron realizadas con un GTM en modo de ciencia temprana, es decir, usando sólo 32 de los 50 metros de diámetro, de su superficie total. Cuando en el próximo invierno el GTM finalmente opere a su máxima capacidad, se espera que este tipo de descubrimientos se den más rápidamente, incrementando con ello el impacto científico del telescopio y su liderazgo mundial en la astronomía milimétrica.

En las observaciones se descubrieron moléculas de monóxido de silicio, ácido cianhídrico, monóxido de azufre y monóxido de carbono (en su variedad isotópica 13CO) moviéndose en un gas supersónico a una velocidad de entre cien y 300 kilómetros por segundo.

“Como referencia, la velocidad de las balas de armas de fuego va desde 0.3 hasta 1.8 kilómetros por segundo, por lo que estos chorros de gas son entre cien y mil veces más veloces. Éstas estarían entre las velocidades más altas detectadas en el gas molecular de objetos astronómicos dentro de nuestra galaxia”, explica el Dr. Gómez-Ruiz.

El investigador añade que en algunas nebulosas planetarias jóvenes, llamadas también pre o proto-nebulosas planetarias, se conocía la existencia de gas molecular a velocidades extremas, pero en la mayoría de los casos sólo se habían detectado en la molécula de monóxido de carbono.

“Sólo en un par de proto-nebulosas planetarias se había confirmado la presencia de gas a velocidades extremas en otras moléculas, tales como monóxido de silicio y ácido cianhídrico. Pero lo importante de nuestras observaciones con el GTM radica en que por primera vez este flujo extremo de gas se detecta simultáneamente en todas estas moléculas. De hecho, dado que las moléculas más abundantes fueron monóxido de silicio y monóxido de azufre, todo parece indicar que tal flujo es rico en oxígeno, lo cual también es demostrado por primera vez en este tipo de objetos.