Puntual como lo hacía cada día, faltando 15 minutos para las 8 de la mañana, llegó a la escuela primaria Modelo Enrique Laubscher, el cuerpo de quien por 14 años fue su directora, Maricela González Arriaga, y quien falleció la madrugada de este martes. Al sonido de la banda de guerra, entre aplausos y también lágrimas, fue recibida por alumnos, padres de familia y personal docente de la institución, así como amigos docentes de otras escuelas y supervisores escolares. Los niños portaban su uniforme de gala y en sus manos una flor blanca para despedir a su directora. Su cuerpo fue colocado en el pasillo central, debajo del nombre de la institución, el ataúd en madera fue rodeado de flores de diversos colores, dos coronas a sus espaldas. Durante el acto, se leyó toda su trayectoria: más de 35 años en la docencia, pasando desde ser maestra, subdirectora y directora por diversas instituciones educativas. Se contaron anécdotas de ella, como cuando estuvo en comunidades serranas como docente, así como los procesos y preparación que tuvo para escalar de rango. Así mismo se develó una placa a un costado de la escultura con la imagen de Enrique Laubscher, por quien se llama así la institución. Uno a uno, los niños fueron depositando su flor blanca con la que despedían a su directora; las lágrimas también se vieron reflejadas en los padres de familia quienes señalaban que siempre tuvo disposición para hacer que la escuela destacara en el ámbito educativo, además de ser un gran ser humano, siempre dispuesta a ayudar tanto a los docentes como los padres de familia y a los niños. Su hija, Paola, agradeció las muestras de cariño hacia su madre, de quien dijo admirar por su dedicación hace la docencia y particularmente los niños, pues siempre se preocupó porque se les otorgara una educación de calidad. “Nunca se me va olvidar como ella iba y venía al Ayuntamiento para conseguir apoyos; nunca se me va a olvidar que llegamos muy temprano a la escuela y se iba muy tarde porque siempre había algo que resolver, nunca se me van a olvidar los festivales de Navidad o del Día de las Madres que organizaba”, comentó triste. Para despedirla de su escuela, se hizo un recorrido por toda la institución, entre aplausos, porras y mariachi, y también algunas lágrimas, que despidieron a la directora Maricela González Arriaga.

Jéssica Ignot

El Mundo de Orizaba