El modelo de paternidad tradicional en los últimos años ha sufrido cambios. Los papás dejaron de ser proveedores exclusivos de la familia a estar más interesados en la formación y educación de los hijos.

En Orizaba, uno o dos de cada 10 padres dejaron de ser sólo partícipes en el ámbito económico y reproductivos de las familias, ahora prefieren pasar más tiempo en casa, participar de la atención de sus hijos y saber de sus sentimientos y necesidades.

La psicóloga y especialista en terapia familiar, María del Carmen Corrales Morales, explicó que este fenómeno se ha presentado en las últimas décadas debido a que a la mujer se le ha dado la libertad de trabajar, tomar decisiones a nivel económico y de estar en competencia laboral con el hombre, por lo que “se ha visto que ahora no sólo es el papá quien provee”.

Estas situaciones ha provocado que se presenten tres tipos de papás en la actualidad: El tradicional que no se mete en la educación de los niños que son proveedores y que le delegan funciones a la mujer; el padre que prefiere menos trabajo y tener más tiempo en familia para poder compartir con sus hijos; y aquel que sólo se dedica a los hijos porque la mujer trabaja.

“Estamos viendo un cambio en los papás. Todavía persisten aquellos que sólo educaban a los hijos varones y que le dejan a las mujeres a la mamá, pero ahora hay papás muy sensibles que se involucran en todas las áreas de los hijos y se preocupan también por todo, hasta se turnan para cuidarlos cuando son bebés, cambian pañales, van por los hijos a la escuela, se enteran qué pasa en las juntas y participan en las actividades extracurriculares”.

La experta detalló que este involucramiento real del padre permite el desarrollo en gran medida de las potencialidades y las habilidades de los hijos, por lo que se hacen más seguros de sí mismos.

Resaltó que a los hombres se les ha cuestionado mucho esta “parte maternal” y los hace sentir que son sensibles, que no son fuertes y que sus hijos probablemente no lo serán, a pesar de que “esto puede generar una gran fortaleza en ellos y que no se necesita ser muy macho en la vida”. Ahora hay padres más consejeros y preocupados en el sentir de sus hijos.

Agregó que también en la sociedad se ha enfocado más a lo relacionado con lo femenino y con la madre, llegando a opacar el lugar que tienen los papás que juegan un rol fundamental en la vida familiar de los hijos.

Tras conmemorarse el Día del Padre, el Inegi, indica que 797 mil familias están encabezadas por un hombre, de estos 259 mil están separados/divorciados, 42 mil son papás solteros y el resto son viudos.


Jacqueline Aviléz

El Mundo de Orizaba