Más de 100 niños de distintos colegios privados de la ciudad, recibieron el Sacramento de la Confirmación, ritual que estuvo a cargo del Obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino.

Acompañados de sus papás y padrinos, los niños llegaron a la Catedral de San Miguel Arcángel, vestidos de blanco como símbolo de pureza, para recibir uno de los Sacramentos de iniciación cristiana: La Confirmación.

La confirmación logra un arraigo más profundo a la filiación divina, fortaleciéndose para ser testigo de Jesucristo, de palabra y obra.

En una misa solemne oficiada por el Obispo, Eduardo Cervantes Merino, los recién confirmados fortalecieron y completaron la obra del Bautismo.

Tras la proclamación del Evangelio, se llamaron a los que serán confirmados y se presentaron ante el Obispo, pidiéndole que los admita al sacramento de la confirmación.

El Obispo, después de preguntar si se han preparado convenientemente, en nombre de toda la comunidad eclesial acepto a los candidatos a este sacramento, explicando los compromisos y exigencias que requiere La Confirmación.

El ritual consistió con el signo de la cruz en la frente, los niños recibieron la unción como significado de fuerza y plenitud, al recibir el “santo crisma”, que es aceite de oliva mezclado con bálsamo, que es consagrado por el Obispo el día del Jueves Santo.

El Obispo, recordó a los recién confirmados la importancia del Sacramento de la Confirmación, al convertirse en cristianos maduros y poder llevar una mejor vida cristiana, finalizando la homilía con la felicitación para los niños, padres y padrinos.


Adriana Estrada

El Mundo de Orizaba