Un grupo de habitantes de Atzompa y Tlaquilpa incendió dos patrullas de la Policía Estatal en la autopista Puebla-Orizaba, a la altura de Balastrera, como protesta por el presunto robo de dos de sus vehículos y la detención de un compañero.

Los manifestantes -entre 100 y 200 que habrían llegado en unos 40 vehículos- bloquearon durante más de tres horas la autopista con los dos vehículos estatales que incendiaron y, además, retuvieron a diez policías que después fueron rescatados.

Desde las 9:00 horas los inconformes arribaron a la autopista, y más de una hora después, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública con apoyo de la Fuerza Civil desalojaron con violencia a los paristas que se negaban a disolver el bloqueo en el kilómetro 247.

El saldo de la confrontación fueron dos patrullas incendiadas, policías heridos, al menos cuatro civiles lesionados a balazos y unas 8 personas detenidas. También unos 15 vehículos dañados a balazos por la Policía.


Atemorizados

Durante el enfrentamiento, testigos aseguran que gritos, disparos, sangre, parabrisas destruidos y explosiones de neumáticos a causa del fuego, fueron algunos de los horrores que la gente cercana al lugar presenció durante el desalojo.

El flujo vehicular fue desviado hacia la caseta de Esperanza, para evitar el asalto a automóviles particulares y vehículos de empresas.

Fue después del mediodía cuando la circulación fue reabierta, pero en el lugar permanecieron hasta anoche policías y manifestantes que intentaron volver a tomar la autopista.

Este incidente se da a tan sólo una semana de que la Policía Estatal desalojara de la misma forma a habitantes de la localidad de Ojite de Matamoros, en Coxquihui, ubicado al norte de la entidad.

Los pobladores de allá bloquearon la carretera en demanda al Gobierno del Estado de que prestara atención médica urgente ante el brote de una enfermedad que había dejado, hasta entonces, dos niños muertos.



De la redacción