Dos aulas fueron habilitadas de forma provisional en el Colegio Preparatorio de Orizaba (CPO) bajo lonas y con una iluminación deficiente en el cual se están turnando los alumnos de diferentes grupos para tomar clases en la explanada, sin embargo según padres de familia no ha cesado pues se encuentran justo debajo de las zonas vulnerables.

Padres de familia y alumnos siguen amenazados por las autoridades del plantel a no dar información a medios de comunicación sobre la situación que impera, además de que hay constante vigilancia sobre los alumnos para que no tomen fotos, sin embargo bajo “casas de campaña” los grupos se rotan para tomar clases, debajo de salones que fueron perjudicados por el temblor.

Según padres de familia que prefieren el anonimato, es la dirección del plantel la que se opone a reubicar debido a la sobrepoblación de la escuela y la cuota de inscripción de casi mil pesos, además de que una reubicación les perjudicaría, pues mientras esta escuela se encuentra al 100 por ciento del salario, en otra quedaría en 60 por ciento.

“Los estudiantes están en la intemperie, medio protegido por unas lonas, si tiembla es poco espacio para poder salir, se van a embotellar, han continuado los temblores pero no pasa nada, la directora engañó a los padres diciendo que si nos quedábamos nos iban a hacer caso más rápido, tuvimos que mandar a nuestros hijos a clases para no ser perjudicados en las calificaciones”, dijo una madre.

La situación resulta complicada, pues la Secretaría de Educación dijo a los padres que no podía intervenir por ser un edificio protegido por el INAH, sin documentos de propiedad, ni planos, por lo que ahora los padres de familia se sienten engañados.

“La escuela es reconocida como de mayor riesgo en todo el estado, según el oficio interpuesto por el diputado Zenyazen Roberto Escobar García, quien sostiene que la escuela requiere reubicación y construcción de un nuevo edificio”, agregó la mamá entrevistada.



César Carrillo

El Mundo de Orizaba