Los problemas de conducta y la agresividad en los niños dejan de ser detectados por el desconocimiento y la falta de interés de los padres de familia que cada vez más confunden la apertura con la permisividad.

Así lo manifestó la psicóloga y conferencista Guadalupe Martínez Exzacarías, quien explicó que esto pasa cuando los niños presentan episodios donde golpean animales, dicen groserías y rompen artículos sin que se le reprenda, peor aún, hay casos donde les celebran estas acciones.

Esto hace que los menores crezcan sin restricciones y estas actitudes comienzan a ser parte de su conducta, que a largo plazo pueden convertirse en las llamadas “lacras sociales”.

La especialista resaltó que esta problemática proviene principalmente por la factura social que se tiene en la actualidad por la falta de valores, educación, falta de atención e interés de los padres hacia los hijos.

“Actualmente hay una gran cantidad de madres trabajadoras, pero eso no nos exime de la responsabilidad que tenemos. Creo que es un doble trabajo que debemos hacer, sin embargo esa fractura que tenemos en la estructura social ha permitido que los niños tengan mayor libertad, no los vigilamos, no los supervisamos. Somos esos papás modernos que les damos la apertura sin ningún tipo de vigilancia”, dijo.


Jacqueline Aviléz

El Mundo de Orizaba