Washington.- Los Patriotas trataron de apagar la polémica que se desató después de la visita a la Casa Blanca para festejar el título del Súper Tazón LI.

Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, celebró ayer a los actuales campeones de la NFL, sin embargo durante la recepción se notó una pobre comitiva de Nueva Inglaterra, comparada a la que asistió en 2015, cuando el mandatario era Barack Obama.

De acuerdo con CSN New England, 34 jugadores se presentaron ante Trump y otros 34 declinaron la invitación, incluido el pasador Tom Brady, quien a primera hora del miércoles comunicó su decisión al argumentar "asuntos personales".

Los defensivos Devin McCourty, Allan Branch y Dont'a Hightower, todos de raza negra, ya habían anticipado su negativa para convivir con el mandatario, a quien han criticado por su postura en relación a las minorías en EU.

El mismo medio publicó que hace dos años 50 jugadores acudieron al festejo en la residencia oficial.

Sin embargo, los Patriotas usaron su cuenta de Twitter para señalar, también con imágenes, que las comparaciones entre las fotos de este año y la de 2015 estaban fuera de contexto, ya que en esta ocasión algunos atletas estuvieron en el jardín y no sobre las escalinatas, como lo hicieron con Obama.

Incluso, la organización agregó que ayer se presentaron 36 deportistas, dos más que después de haber ganado el Súper Tazón XLIX.

Momentos antes de la reunión con Trump, el ala cerrada Rob Gronkowski interrumpió una conferencia de prensa del vocero Sean Spicer.

Agencia Reforma