Houston (EEUU).- El gran comienzo de temporada que han tenido los Patriots de Nueva Inglaterra ha sorprendido a todos, especialmente después de haber ganado los tres primeros partidos sin su mariscal de campo estelar Tom Brady y hacerlo con el segundo y un novato.

Ahora cuando están a sólo otro partido más de completar la suspensión de cuatro que le impusieron a Brady por su presunta participación en el escándalo de los balones inflados de manera antireglamentaria, el objetivo de los Patriots, en su partido de la Cuarta Semana de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), es tener la posibilidad de darle la bienvenida a su estrella, invictos.

Para eso tendrán que superar a los Bills de Buffalo y el entrenador de los Patriots, el legendario Bill Belichick, afronta el duelo sin ningún tipo de presión porque puede tener la opción de elegir entre los pasadores Jimmy Garoppolo, el reserva de Brady, o el novato Jacoby Brissett, que lo sustituyó cuando se lesionó en el segundo partido y luego fue titular en el tercero.

El éxito de los Patriots está de nuevo en que se han apegado a los fundamentos durante su paso perfecto: Establecer el ataque terrestre y cuidar el balón, dos elementos fundamentales que todos entienden, pero que es muy difícil ponerlos en la práctica.

El corredor LeGarrette Blount encabeza la NFL con 298 yardas por tierra, abriéndole una baraja de posibilidades y de tiempo de posesión a Garoppolo y Brissett, quienes enfatizan la buena toma de decisiones por encima del avance de yardas.

Esa es una buena receta en su intención por alargar el dominio de los Patriots sobre los Bills, luego de que Nueva Inglaterra ha ganado 23 de los últimos 25 partidos.

Mientras que los Bills vienen de dar su mejor actuación de la campaña al sorprender a los Cardinals de Arizona 33-18.

La ofensiva anotó al menos 31 puntos por segundo partido consecutivo, pero siguen aspirando a la consistencia, ya que también tienen una actuación con tan solo siete puntos a su favor y dos derrotas por seis puntos o menos.

Sin olvidar que ahora están dirigidos por el polémico Rex Ryan está al frente de la dirección técnica de los Bills por lo que tendrá de nuevo otra oportunidad de mantener el ya clásico duelo individual de entrenadores en jefes con Belichick.

Otro partido importante de la jornada dominical será el que protagonicen los Steelers de Pittsburgh ante los Chiefs de Kansas City.

Los Steelers no hicieron nada bien la pasada semana ante los Eagles de Filadelfia, y el marcador en contra de 34-3 reflejó cada una de esas carencias.

En esta ocasión ya tienen, de inicio, una buena noticia con el regreso de Le'Veon Bell, el dinámico pero conflictivo corredor que vuelve tras una lesión de rodilla y una suspensión de tres partidos.

Con el retorno de Bell, la ofensiva de Pittsburgh busca recobrar la verticalidad que presumió en las dos primeras semanas y que lo convirtió en serio candidato al Super Bowl. Solo hay un problema: los Chiefs de Kansas City.

Un equipo que llega de uno de los mejores despliegues defensivos de los últimos años al interceptar al mariscal de campo de los Jets de Nueva York, Ryan Fitzpatrick, en seis ocasiones, una de ellas devueltas para anotación.

Ahora les toca otro reto difícil y para contener a los Steelers, requerirán de una exhibición similar ante un equipo propenso a entregar el balón.

El veterano pasador estelar de los Steelers, Ben Roethlisberger, no ha perdido en tres partidos ante los Chiefs y tiene al menos tres touchdowns en cada uno de sus últimos cuatro juegos en casa.

En frente tendrá al joven esquinero Marcus Peters, que suma nueve interceptaciones en sus últimos 10 partidos y cinco de ellas en los últimos tres cotejos como visitante.

Es posible que Peters sea el encargado de vigilar gran parte de la noche al receptor abierto Antonio Brown, líder en capturas de la liga.

Los Chiefs, que vienen de ganar 12 de sus últimos 13 partidos, buscarán mayor participación de su corredor Jamaal Charles, que solo ha visto acción limitada en un partido esta campaña, en el único partido de la cuarta fecha que involucra a dos equipos que estuvieron en playoffs la temporada anterior.

Otro equipo sorpresa, los Vikings de Minnesota, son uno de cuatro que pone en juego su invicto cuando el lunes, para cerrar la semana, reciba a los Giants de Nueva York (2-1).

La marca perfecta de Minnesota cobra un nuevo sentido si se toma en consideración que lo hace con un mariscal de campo adquirido a una semana del inicio de la campaña y con la ausencia por lesión de su arma principal, el corredor Adrian Peterson.

Además, de sus tres victorias, dos han sido ante equipos que asistieron a playoffs hace un año.

Los Giants están a un triunfo de convertirse en el tercer equipo en la historia de la NFL con 700 victorias, pero para ello deberán medirse a una defensiva que no ha permitido más de 16 puntos en ninguno de sus tres partidos del año y que encabeza la liga con un diferencial positivo de ocho intercambios de balón, tres de ellos en el triunfo de la semana anterior ante Carolina.

Al igual que durante gran parte de la campaña anterior, los Giants dejaron escapar una ventaja en el último cuarto en la derrota del domingo ante los Redskins de Washington y la ofensiva de la que se pronosticaban grandes cosas con Eli Manning, el receptor abierto Odell Beckham Jr. y el novato Sterling Shepard, no ha sido capaz de rebasar los 20 puntos en sus dos triunfos.

La jornada comenzó el jueves con el triunfo de los Bengals de Cincinnati 22-7 sobre los Dolphins de Miami.

Mientras que el domingo sigue la actividad con el duelo entre los Colts y los Jaguars en el estadio Wembley de Londres.

El resto de los partidos de la jornada dominical serán los que disputen los 49ers-Cowboys, Texans-Titans, Redskins-Browns, Jets-Seahawks, Falcons-Panthers, Ravens-Raiders, Bears-Lions, Buccaneers-Broncos y Cardinals-Rams.

EFE/Foto: ESPECIAL