Haber cumplido con un Ironman y con los ultramaratones de Huasca de Ocampo 100 kilómetros y de las Altas Montañas de 60 kilómetros, celebrados hace algunos meses, son las principales cartas de presentación del exfutbolista profesional, Marco Antonio Haces, quien se ha convertido en uno de los deportistas más destacados del club Trimas y de la región. 

Hoy, a sus 35 años, el orizabeño tiene en mente cumplir con otro Ironman, así como desafiar a circuitos de trail (senderos) de distancias largas, su otra pasión. 


En el futbol 

La vida deportiva de “Quiño”, como también es conocido en el medio, inició a la edad de seis años en la disciplina del futbol. Colegio México y otros equipos a nivel infantil y juvenil fueron defendidos por el zurdo. 


Al profesionalismo

Su sobrada capacidad con el balón, llevó a Marco Antonio a enrolarse a la edad de 17 años con los Once Hermanos de la Tercera División Profesional, equipo con el que incluso pudo llegar a la liguilla, en la que fueron eliminados por Huracán de Tlapacoyan.  


A Segunda

El debut en Segunda División no tardó en llegar para el orizabeño. Fue con los propios Once Hermanos en donde Haces Sánchez debutó en referido circuito: “Haber debutado como profesional en Tercera y Segunda División no era una meta en específico, sino más bien un escalón rumbo a la Primera División”, reveló el deportista, quien tiempos después se enroló con Albinegros, equipo con el que disputó una liguilla en los cuatro años que defendió dicha casaca. 


Se prueba

Pachuca de la Segunda División y el Atlético Mexiquense de la entonces conocida como Primera División A (ahora Liga de Ascenso) fueron los equipos que defendió por corto tiempo el mediocampista orizabeño: “Tuve la oportunidad de probar fortuna con Atlético Mexiquense, pero por diferentes circunstancias no pude quedarme, fue una experiencia agradable”, dijo.


El retiro

Aunque tiempo después Marco Antonio Haces tuvo la oportunidad de probar fortuna en el 2002 con los Albinegros de Orizaba también de la Primera A, equipo dirigido por Antonio Carlos Santos, al final de cuentas no pudo consagrarse por diferentes circunstancias, entre ellas, que dicho equipo emigró a Tabasco, seis meses después de haber llegado a esta ciudad. 

Los Guerreros de Tlaxcala del mismo circuito fue otro equipo en el que “Quiño” probó fortuna: “No pude consolidarme a pesar de haberlo intentado, por lo que decidí retirarme. Aún así el futbol me dejó grandes enseñanzas y valores, fue un ciclo muy bueno que conservo en mí”. 


Al amateur 

El “gusanito” del futbol no quedaría allí, ya que después de su retiro como profesional, “Quiño” se involucró con equipos a nivel amateur, aunque el destino le jugó una mala pasada debido a una lesión que sufrió en su rodilla derecha. 

Al atletismo 

Aunque médicamente Marco Antonio tenía que ser intervenido quirúrgicamente, el atleta decidió no hacerlo. A pesar de la severa lesión por la ruptura del ligamiento cruzado en su rodilla, “Quiño” inició a correr con el club Xtreme Runners.


Retos 

El Maratón de Monterrey del 2010 fue el principal reto que superó Haces Sánchez a pesar de su lesión.

El orizabeño culminó la desgastante prueba en un tiempo de tres horas con 29 minutos: “Fue una experiencia nueva haber corrido el Maratón, no dimensionaba la ’friega’ que pasas cuando corres esta distancia, pero afortunadamente pude superarla”, comentó. 

El Maratón de Chicago en el año 2012 también fue superado por el triatleta, quien un año después afrontó por segunda ocasión el Maratón Internacional de la Ciudad de México.

 

Ultramaratón

Para el 2013, Marco Antonio afrontó los 63 kilómetros de los Cañones, prueba que lo marcó de por vida: “Haber corrido los  63 kilómetros en la naturaleza fue una experiencia inigualable por todo lo que lo rodea”. 

Un año después, el orizabeño afrontó los 100 kilómetros del Ultra Trail de Huasca de Ocampo, reto que cumplió sin ningún problema. 

El Ultra Maratón de las Altas Montañas de 60 kilómetros celebrado este año, también fue otro de las distancias largas que superó el atleta. 


El Ironman

Para el 2015, Marco Antonio, desafió a las condiciones físicas y psicológicas de su organismo al medirse al Ironman de Cozumel, que culminó en un tiempo de 11 horas: “Es lo mejor que me pasado en mi vida”, dijo a manera de conclusión. 


David Bazán

El Mundo de Orizaba